Géneros

13 junio, 2016

Viedma reaviva el debate: prohibieron los concursos de belleza y las elecciones de reinas

Se aprobó en la capital rionegrina una ordenanza que suspende todas las actividades que promocionen concursos de belleza y elección de reinas por ser considerados discriminatorios y sexistas.

Se aprobó en la capital rionegrina una ordenanza que suspende todas las actividades que promocionen concursos de belleza y elección de reinas por ser considerados discriminatorias y sexistas.

El proyecto, impulsado por la concejala Mariana Arregui, se debatió en una sesión especial en la Escuela 246 del balneario El Cóndor y fue aprobada por mayoría. La normativa busca reemplazar estos tradicionales concursos por certámenes en los que se reconozcan a “personas que, en forma individual o colectiva, se hayan destacado en actividades tendientes a mejorar la calidad de vida de la ciudad”.

«El proyecto plantea corrernos de esa lógica que cosifica a la mujer y las obliga a cumplir con un estereotipo de belleza impuesto desde los medios de comunicación, publicidades, entre otros», explicó Arregui, concejala por el Partido Socialista. También se argumenta en la iniciativa que “en este tipo de competencia subyacen concepciones patriarcales, capitalistas, localistas, consumistas y hedonistas, donde lo superficial y banal ocupa un lugar cada vez más significativo».

Antecedentes

Viedma es la primera capital del país en abolir estas prácticas, sin embargo, hay un antecedente cercano: Chivilcoy, donde el año pasado el Concejo Deliberante prohibió la realización de concursos de belleza como el de la Reina del distrito, por considerar que esos certámenes “colocan a las mujeres como objetos de exhibición”.

También se registra en el 2015 un proyecto de la diputada por el FPV, Gloria Bidegain. La iniciativa, que se presentó bajo el nombre “Belleza sin violencia”, consistía en erradicar los vocablos monárquicos y las prácticas patriarcales de los más de 300 festivales tradicionales que se realizan en el país, en los cuales se dan estos concursos. El proyecto llegó a tener dictamen favorable, pero quedó en la nada.

Polémica: ¿tradición o violencia simbólica?

El proyecto de ley de Gloria Bidegain había despertado tantas críticas que incluso más de 300 reinas provinciales, regionales y nacionales se movilizaron con una petición de firmas para que se derogase el proyecto de ley de la Diputada, que ya tenía media sanción, y así evitar que se eliminen sus títulos de Reinas, Princesas y Miss.

En la petición de firmas impulsada por las reinas se argumentaba que: “Los títulos de las señoritas electas que representan a sus lugares de origen, sus fiestas son mucho más que una banda, un cetro y una corona, es todo un pueblo, una ciudad que muestra su historia y su atractivo al mundo”. Y el argumento finalizaba: “Este proyecto de ley es un atentado a la Cultura de cada ciudad, de cada pueblo, de cada región de nuestro país. Preservemos las costumbres que nos identifican como argentinos”.

Melina Albrecht, quien ostentaba el título de Reina de Reinas, al haber sido coronada entre todas las ganadoras de esos concursos, arremetió contra la diputada diciendo: “No tiene idea de todo el trabajo y preparación que se necesita para ser reina. No es sólo el sueño de ser elegida la más linda. Hay que estudiar, comprometerse con la historia de una región, aprender sus valores y ser una representante que lleve un poquito de todo eso al resto del país”.

Por otro lado, en el marco de reflexión que propugna la movilización y campaña #NiUnaMenos, cabe preguntarse si estas tradiciones no cuadrarían en lo que se considera como violencia de género, por lo menos como violencia simbólica. Este concepto, instituido por el sociólogo francés Pierre Bourdieu en la década de los 70, en ciencias sociales se utiliza para describir una relación social donde el «dominador» ejerce un modo de violencia indirecta y no físicamente directa en contra de los «dominados», los cuales no la evidencian o son inconscientes de dichas prácticas en su contra, por lo cual son «cómplices de la dominación a la que están sometidos».

La violencia simbólica está contemplada, además, dentro de la ley 26.485 como una de las formas en las que se expresa la violencia hacia las mujeres.

Andrés Silvestri – @andresilvestri

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