Fútbol

5 junio, 2016

La selección en busca del título, Messi en busca de ser Jordan

Tras la final con Chile en la Copa América de 2015, parecía que el grupo de jugadores que también había llegado a la final del Mundial un año antes, tenía un ciclo terminado. Sin embargo en la Copa América Centenario se presenta un nuevo escenario. Como Michael Jordan en la temporada 1990-91 de la NBA, Lionel Messi tiene la oportunidad de cambiar su historia de finales grises.

El penal picado por Alexis Sánchez que definió la Copa América del año pasado a favor de Chile le costó a la Argentina entrar en una crisis interna emocional que casi apaga el fuego competitivo que caracterizó a esta generación de jugadores en los últimos cinco años.

El primero que pensó seriamente en no venir más fue Lionel Messi, blanco fácil del periodismo en la derrota. O aunque sea del sector de la prensa deportiva que hace las veces de jueces y busca culpables del presente a una sequía de títulos que ya va por los 23 años y busca saciarse en la Copa América Centenario a disputarse en EEUU, donde encima el seleccionado debuta con Chile.

La foto del capitán devastado siendo consolado por niños chilenos y la imagen de Javier Mascherano mirando la copa tan de cerca, pareció el final triste de una película romántica.

Pero Messi no detiene su crecimiento futbolístico ni ante los golpes. El perfeccionismo del rosarino para con él mismo, su constante evolución dentro del juego y ser un animal-competitivo-rompe-récords muchas veces lo llevó a la comparación con Michael Jordan, el mejor basquetbolista de la historia.

No solo las características antes mencionadas unen a estos dos astros, ambos tenían un escollo al que no podían superar. El de Michael Jordan eran los Detroit Pistons, conocidos como los Bad Boys, que llevaban el juego físico al borde del reglamento. Messi no puede con las finales vistiendo la celeste y blanca.

En la temporada 1989-90 de la NBA los Chicago Bulls dirigidos por Phil Jackson quedaron eliminados por tercer año consecutivo en los playoff por los Pistons, aunque llevaron la serie al séptimo partido. En su autobiografía “Once Anillos” Jackson recuerda de ese día: “Michael estaba tan furioso que se echó a llorar en el fondo del autobús del equipo. Más adelante explicó: ‘En ese momento tomé la decisión de que jamás volvería a suceder algo así”.

Por su parte el compañero de Messi en la selección, Lucas Biglia, poco tiempo después de la final con Chile reconoció que «fue feísimo ver a Leo, que es el mejor jugador del mundo, de esa manera. Estaba destrozado, con un llanto sin consuelo. Nunca lo había visto así». No sabemos si Lionel se juramentó algo en ese vestuario pero sí vimos la actitud con la que jugó en su vuelta al seleccionado, en el triunfo en Santiago contra Chile por 2 a 1 en las Eliminatorias.

Jordan necesitó tres tropiezos contra Detroit para vencerlos en el cuarto intento, Messi ya perdió tres finales con la selección y a continuación detallaremos porqué la cuarta podría ser la vencida y las posibilidades reales del seleccionado dirigido por Gerardo Martino.

El sueño americano

La cabeza del equipo quedó anclada en la final perdida en Chile, de eso se aprovechó Ecuador que ganó en el Monumental en el debut por las Eliminatorias, a eso le siguió un empate en Asunción contra el Paraguay de Ramón Díaz.

Lo que vino después, además de 10 puntos de 12 que incluyó el nombrado triunfo en Chile, uno en Colombia y empate con Brasil de local, es un equipo que se fue consolidando de atrás para adelante. Apareció Ramiro Funes Mori que aporta salida prolija y anticipos bien arriba, de uno de ellos nació el gol de Di María en Chile. También se ganó un puesto Gabriel Mercado, que aporta firmeza y una cuota de gol que no abunda en la selección de Martino, que excepto el 6-1 a Paraguay nunca metió más de 2 goles en un partido oficial.

Aunque tampoco le convierten demasiado, en la Copa América le metieron 3 goles en 7 partidos y en las Eliminatorias 4 en 6. La defensa sale de memoria: Romero, Mercado, Otamendi, Funes Mori y Rojo. Como aspecto negativo es la terminación de las jugadas de los laterales que están en la lista de la Copa América Centenario, además de los nombrados, está también Facundo Roncaglia, todos centrales de nacimiento.

El mediocampo y la delantera argentina titular llegan en un nivel inmejorable, Augusto Fernández mutó de 8 a doble cinco en el Celta de Vigo de Eduardo Berizzo y la misma posición ocupó de manera perfecta en el Atlético Madrid del Cholo Simeone, finalista de Champions.

Luego vienen los tres jugadores con más cuentas pendientes con la celeste y blanca en copas y que por fin van a abordar una competencia oficial en óptimas condiciones físicas y futbolísticas. El primero es Ever Banega, que quedó afuera en el último corte previo a Brasil 2014, fue recambio de Pastore en la última Copa América y hoy será el volante izquierdo o enganche titular. Figura estelar en Sevilla como generador de juego y ya comprado por el Inter de Italia está ante su chance en la selección.

El segundo es Ángel Di María que por lesiones no jugó la final con Alemania y no completó la de Chile. Más allá de eso, en las dos competencias jugó su mejor partido, uno antes de lesionarse, luego de arranques flojos tanto en el mundial como en Copa América. Al primero llegó extenuado luego de la temporada con Real Madrid que incluyó un alargue en final de Champions con participación estelar suya, al segundo llegó bajísimo de confianza y siendo suplente en Manchester United. En PSG reencontró su mejor forma, batió el récord del club con 24 asistencias en una temporada y metió 15 goles.

El tercero y último es el hombre de las definiciones erróneas en las finales, el delantero de Nápoli, Gonzalo Higuaín. En las últimas dos competencias arrancó como suplente de Agüero, hoy es titular y viene de meter 38 goles en la tierra del catenaccio, donde si hay algo que sobra son defensas rígidas.

¿Por qué depender de las segundas guitarras, cuando se tiene al que mejor toca la primera? La temporada 1990-91 de la NBA Chicago al fin venció a Detroit, barrió la serie 4-0, el primer partido no jugó Jordan y al final del mismo agradeció a los compañeros por llevarlo a la victoria. En otro punto en común Messi quizás tampoco juegue en el debut de la Copa ante Chile.

Banega, Di María e Higuaín deben parciales con la selección, si se cargan el trabajo de llevar la materia el ansiado examen, allí será el momento del muchacho que solo debe el final para acercarse más a Jordan, justo en EEUU.

Si Messi le debe un título a la selección, el fútbol le debe uno a Messi en este cuento de hadas con finales grises. Llegó el día que la literatura se amigue con el fútbol, con la justicia como maestro de ceremonia, el casamiento será el 30 de junio, vayan reservándose ese día. Si alguien tiene algo para decir, que hable o calle para siempre.

Lucas Jiménez – @lucasjimenez88

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