Nacionales

14 marzo, 2016

Funes: los vecinos llevaron pancartas, el intendente barra bravas

Las dos primeras sesiones del Concejo Deliberante de Funes, Santa Fe, estuvieron atravesadas por las manifestaciones de los vecinos que se oponen a las ordenanzas aprobadas a fines de 2015 que habilitan emprendimientos inmobiliarios que afectan zonas rurales y de humedales.

El pasado 2 de marzo, tuvo lugar la primera sesión del 2016 del Concejo Municipal de Funes. Paralelamente, a la misma hora y en el mismo lugar (la puerta del concejo), tuvo lugar la cuarta asamblea popular, convocada por vecinos que reclamaban un Plan Estratégico de Urbanización, y la derogación de tres ordenanzas aprobadas en diciembre del 2015, que le otorgan la pre factibilidad a un parque industrial y a dos barrios cerrados.

Esta primera sesión tuvo su inicio con el discurso del intendente Diego León Barreto (PRO), al finalizar sus palabras, el mandatario emprendió su retirada en medio de unos 250 vecinos que le exigían explicaciones y lo increpaban al pasar en medio de cantos “Funes si, negocios no”. El titular del ejecutivo avanzaba deteniéndose brevemente para pedir que le dieran una “oportunidad para gobernar”.

Barreto se terminó retirando acompañado por personal del ejecutivo y por un reconocido ex barra brava de Newell’s Old Boys: Roque “El Preso” Sosa. El guardaespaldas del intendente era cercano al difunto líder de la barra brava del Club del parque, Roberto “Pimpi” Caminos.

Mientras tanto, los ediles interrumpieron la sesión ante el reclamo de los vecinos que exigían que “salgan a dar la cara”. Fueron los concejales del bloque oficialista quienes enfrentaron las demandas de los asambleístas, sin embargo las respuestas no contentaron a los presentes.

El presidente del Concejo, Carlos Olmedo (PRO) dijo: “Lo que se otorgó fue sólo una pre factibilidad”, el argumento fue repudiado y la discusión se extendió por más de una hora. El reclamo se centra en el pedido de derogación de estas ordenanzas, y que se inicie un plan que proyecte la infraestructura y las obras públicas que la ciudad necesita. El ánimo caldeado de los vecinos se vio también condicionado por la inundación que sufrió la ciudad cuatro días antes, en la que se registraron 20 evacuados. La primera sesión quedó “suspendida por disturbios”.

Durante los días posteriores a la acalorada jornada, se dieron a conocer distintos comunicados por parte de las diferentes fuerzas políticas y del ejecutivo, en donde se tildaba de un “intento de desestabilización” a la participación de los manifestantes, a quienes se los acusaba de actuar guiados por intereses políticos. Por su parte, la multisectorial que convocó la asamblea popular dio a conocer su posición destacando que el objetivo es un “Plan Estratégico, y con ello la defensa de la tierra como un bien social”, y agregaron: “No queremos que el gobierno Municipal vea en la participación ciudadana, actos de desestabilización”.

Mediante un comunicado, el concejal Roldiver Santacroce (FPV) declaró: “Renuevo mi convicción y apoyo a las tres urbanizaciones aprobadas” y cuestionó a los integrantes de las asambleas, cuando horas antes y frente a ellos había reconocido públicamente: “puede ser que nos hayamos equivocado”. Santacroce afirmó esto cuando le preguntaron por qué habían votado los proyectos urbanísticos que modifican el destino del uso de suelo rural y que superan el límite de altura permitido por ordenanza municipal, además de otro proyecto industrial que se emplaza a la vera del arroyo Ludueña, zona de humedales protegida también por ordenanza.

El martes 8 de marzo, tuvo lugar la segunda sesión del Concejo Municipal, y una nueva manifestación popular de la que participaron esta vez unas cien personas. De la sesión participaron cinco de los seis concejales, ya que el edil Santacroce no asistió.

Una vez finalizada, los vecinos que nuevamente se habían auto convocado, ingresaron al recinto con la idea de recibir las explicaciones que la semana anterior no habían conseguido. En silencio se retiraron los únicos dos ediles que en la primera sesión no salieron a hablar con los manifestantes: Juan Miguez (FPV) y Ana Martelli (FPCyS). Los concejales del bloque del PRO, integrado por Carlos Olmedo y Luis Dolce, junto al socialista Juan Ignacio Rímini, mantuvieron una conversación durante más de una hora.

Una vez más, en un tono acalorado pero respetuoso, los vecinos reclamaron a los concejales la derogación de las polémicas ordenanzas y la oportunidad de ser partícipes en la concreción de un Plan Estratégico urbano.

Al día siguiente, una nota del diario La Capital de Rosario, mencionaba las manifestaciones como “disturbios” y cuestionaba la participación de los asambleístas, dando a entender que eran “un grupo de militantes rentados”.

Verónica Peyrano, desde Funes

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