Nacionales

25 febrero, 2016

Congreso del PJ: solamente se acordó el calendario electoral

En medio de algunos gritos y polémicas, el Congreso Nacional del PJ sólo pudo acordar los subsiguientes pasos formales para votar a las autoridades del partido. No se definió una táctica común respecto del gobierno de Macri ni se aprobó la modificación de la Carta Orgánica.

Durante horas del mediodía de este miércoles 24 de febrero se concretó el Congreso Nacional del Partido Justicialista en el estadio de Obras Sanitarias. En medio de las fuertes tensiones internas y en apenas hora y media de debate, el plenario sólo se limitó a cumplir con los requisitos formales para avanzar con el proceso de elección de autoridades, dejando de lado los pronunciamientos políticos y la reforma de la carta orgánica.

Aunque finalmente se registraron 662 acreditados de los 900 congresales autorizados, el quórum necesario para abrir la sesión se consiguió recién en la llamada de las once de la mañana. Así se inició un fundamental encuentro del PJ, signado por la amenaza de la intervención partidaria, tanto por una causa en manos de la jueza María Romilda Servini de Cubría como por una reciente denuncia presentada por el ex gobernador bonaerense Eduardo Duhalde ante la Cámara Nacional Electoral, que califica de “ilegítimo” al actual congreso, denuncia “acefalía” y pide se reconozca como legítimo a su propio congreso del año pasado.

Estuvieron representados todos los sectores que hoy conforman el partido y también se manifestaron con claridad los movimientos tectónicos derivados de la derrota en las últimas presidenciales y los reacomodamientos subsiguientes. Así, fueron parte del Congreso los sectores más «tradicionales», el kirchnerismo y sus aliados y un tercer espacio más centrista, que intentó mediar.

Los grandes ausentes fueron Aníbal Fernández y Florencio Randazzo, quien justificó su faltazo declarando: “Ese PJ aceptó que se elimine las PASO, aceptó que Cristina lo unja a Scioli como único candidato y que hicieran cualquier cosa en Buenos Aires. Si se empieza con una autocrítica tal vez puedan contar con nosotros en algún momento”. Sorprendió la presencia del ex candidato presidencial Daniel Scioli, quien volvió a proponerse como el sector más “dialoguista”, incluso frente a la interna.

En ese contexto, era casi imposible que se lograra avanzar en algunos pronunciamientos comunes. El primer pico de tensión se produjo con el debate en torno a la propuesta del intendente de Berazategui, Juan Patricio Mussi, de que el Congreso “no permita que los diputados aprueben un nuevo endeudamiento de la Argentina” y se pronuncie explícitamente contra la derogación de la llamada “Ley cerrojo” que facilitaría la negociación con los fondos buitre.

El senador Miguel Ángel Pichetto logró plantear, en medio del abucheo de la mayoría de los congresales, que es necesario adoptar un “rol institucional” y apoyar las negociaciones del actual Ejecutivo con los holdouts, como forma de ayudar a gobernadores e intendentes que requieren inmediata ayuda financiera del Estado. En ese sentido adelantó: “Vamos a actuar en el marco de un acuerdo político de gobernabilidad y salir de un default tiene que ser tarea de todos los argentinos, no de un sector político”.

Contrastando con esta posición, el ex secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, calificó al gobierno macrista de “conservador y entreguista” y planteó que la consigna del momento es “Patria o buitres”. En la misma línea, el jefe del bloque de diputados del FPV, Héctor Recalde, sostuvo que “arreglar con los fondos buitre acarrea problemas a futuro”.

El otro gran punto de polémica tuvo que ver con la propuesta del apoderado del PJ Jorge Landau de reformar la Carta Orgánica para sustituir al voto directo de los afiliados por una elección indirecta en la que sea el propio Congreso Nacional del Partido quien elija a los integrantes del Consejo Federal Nacional.

Una intensa intervención del ex ministro de Defensa Agustín Rossi consiguió que el crucial debate se postergue para próximas reuniones. Rossi denunció: “Están tirando a la mierda la reforma más importante que se hizo en este partido desde la recuperación de la democracia que es que sus autoridades sean elegidas por el voto directo de los afiliados, es un retroceso, es un error”.

Más allá de la vehemencia democrática de Rossi, es necesario recordar que nunca el PJ definió a sus autoridades por medio del voto directo de los afiliados. Sí puede recordarse la famosa interna entre Carlos Menem y Antonio Cafiero del año 1988, pero fue para definir al candidato presidencial para las elecciones del año siguiente.

Luego de ser postergado el debate de la Carta Orgánica se consensuó un calendario institucional y una mesa electoral del partido. Hasta el 8 de abril habrá tiempo para anotar a los candidatos para presidir al peronismo, mientras que las elecciones se realizarán un mes más tarde, el 8 de mayo (el 9 es la fecha límite fijada por Servini de Cubría para la “normalización”).

Aunque la danza de nombres de precandidatos a presidir al partido no ha parado de moverse en las últimas semanas (desde Guillermo Moreno hasta Juan Manuel Urtubey, pasando por Jorge Capitanich y varios gobernadores), parece cobrar cada vez más fuerza la idea de una conciliadora “lista de unidad”. El sorprendente candidato sería el actual diputado, ex senador y tres veces gobernador de San Juan, José Luis Gioja.

Al ingresar a Obras, Gioja sostuvo que “es muy fuerte” decir que el peronismo está dividido, aunque reconoció “una intensa vida interna”. También declaró: “Massa y De la Sota formaron sus propias estructuras y compitieron contra el FpV. Los justicialistas estamos dispuestos a ponernos el overol y las alpargatas para militar una lista de unidad”.

El kirchnerista Jorge Ferraresi, intendente de Avellaneda, planteó: “Está buena la unidad, pero hay que darle contenido. La unidad tiene que tener que ver con mantener y recuperar lo que hemos logrado estos 12 años con los gobiernos de Néstor y Cristina».

Por su parte, el el intendente de Resistencia Jorge Capitanich sostuvo en el mismo sentido: “Hoy el rol que debemos cumplir, es preservar la identidad de nuestro partido y frenar los embates del gobierno que tiene un ejercicio de centro-derecha liberal que va en perjuicio de los trabajadores y el salario e ingreso familiar”. También Fernando “Chino” Navarro, del Movimiento Evita, abogó por la unidad sosteniendo que en la cumbre del PJ “prevaleció el sentido de pertenencia”.

Para que el precario consenso en torno a su candidatura única progrese debería avanzarse en la difícil repartija de cargos en el partido (28 puestos de la mesa directiva, más 75 asientos titulares y 38 suplencias en el Consejo Nacional Federal).

Para terminar, se acordó una Mesa Electoral para las elecciones del 8 de mayo, de la que no formará parte ningún miembro de La Cámpora, que si bien contó con la presencia de sus máximos referentes (Juan Cabandié, Eduardo «Wado» De Pedro y Mariano Recalde) finalmente decidió rechazar la única silla que le habían ofrecido.

La mesa quedó entonces compuesta por Hugo Curto (ex intedente de Tres de Febrero), Celso Jaque (ex gobernador de Mendoza), Daniel Barrera (que responde al presidente del PJ bonaerense Fernando Espinoza), Cristina Alvarez Rodríguez (vicepresidenta del PJ bonaerense), Silvina Frana (Santa Fe), Hugo Insausti (Jujuy), Armando Cabrera (Formosa), Jorge Franco (Misiones), Bernardo Herrera (Santiago del Estero), Marina Riofrío, Máximo Rodríguez, Marta Cascales y Mauricio Mazzón.

 

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas