Europa

16 diciembre, 2015

España y la elección más disputada de su historia

Este domingo en España se llevará adelante el proceso electoral más ajustado en su historia reciente. Cuatro fuerzas políticas tienen posibilidades de formar gobierno y los pactos pos-electorales no están definidos.

Este domingo en España se llevará adelante el proceso electoral más ajustado en su historia reciente. Cuatro fuerzas políticas tienen posibilidades de formar gobierno y los pactos pos-electorales no están definidos.

Las encuestas y los pactos pos-electorales

El lunes fue el último día en el que estaba permitido difundir encuestas en España. Todas ellas dan por ganador al Partido Popular (PP) pero lejos de obtener la mayoría propia de 176 diputados. Los sondeos publicados por los diarios establecen que el PP obtendría entre 103 y 128 escaños, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) entre 76 y 94, Ciudadanos entre 53 y 69, y Podemos -con fuerzas aliadas- entre 49 y 64.

Faltando una semana para la elección según el estudio de Metroscopia la diferencia entre las cuatro fuerzas es menor al 6% del electorado. Más ajustado e incierto aún se presenta el escenario con el dato de que hay aun un 41% de indecisos según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Teniendo en cuenta las últimas encuestas se puede sostener las siguientes tendencias: el PP se consolida en primer lugar luego de haber llegado a caer al tercero en 2014 con el estallido de importantes casos de corrupción; el PSOE luego de haberse renovado en el último año con la figura de Pedro Sánchez baja en las últimas encuestas; Ciudadanos empieza a decaer luego de un gran crecimiento en los últimos meses a partir de capitalizar cierto espíritu de cambio y ruptura con el bipartidismo por derecha; y Podemos vuelve a crecer en las encuestas después de un 2015 en el cual siempre había estado bajando a partir de una fuerte hostilidad mediática y de los demás partidos.

La principal certeza que arrojan estos datos es que a diferencia de todas las investiduras anteriores ni el PSOE ni el PP podrán conformar un gobierno sin recurrir a una alianza con otra fuerza política. Si bien las especulaciones son parte de la campaña electoral, la gran incertidumbre pasa por qué pasará luego de que se den a conocer los resultados.

Si bien el PP ganaría las elecciones, el rechazo con el que cuenta el gobierno de Rajoy difícilmente le permita continuar siendo presidente de España. Aunque una posibilidad sería un acuerdo de derechas con Ciudadanos si el partido de Albert Rivera sale tercero o cuarto.

Por su parte, el PSOE apuesta mantener el segundo lugar en las elecciones que le permita hacer sobrevivir el bipartidismo. Un segundo puesto le permitiría apostar a la unidad en contra de los conservadores como sucedió recientemente en Portugal.

En el caso de Ciudadanos se trata de una fuerza que ha pactado en las investiduras regionales tanto con el PSOE como con el PP, por lo cual podría ser una fuerza clave para formar un próximo gobierno que de continuidad al bipartidismo. Aunque, en caso de obtener el segundo lugar, también Albert Rivera podría apostar a desplazar a Rajoy de la Moncloa.

Por último, Podemos tiene dos líneas rojas: no permitir la investidura de Mariano Rajoy nuevamente y no formar parte de un gobierno del PSOE. En las últimas semanas ha apostado muy fuerte a la remontada electoral y sus números en las encuestas siempre fueron muy volátiles; por lo cual no se puede descartar que se transforme en la fuerza que se erija como principal oposición a los conservadores y llegue al gobierno.

El pobre debate del bipartidismo

En España se han dado sucesivos debates electorales que han permitido contrastar las ideas de los principales candidatos a presidente. Primero lo han hecho Pablo Iglesias y Albert Rivera como figuras de las fuerzas emergentes, luego se ha tratado de hacer un debate entre los cuatro candidatos -siendo Rajoy el gran ausente- y, finalmente, este lunes con el objetivo de reforzar el bipartidismo Rajoy y Sánchez han realizado un debate excluyendo a Iglesias y a Rivera.

En este último debate el presidente español sostuvo que el país ha salido de la crisis y se podrán crear dos millones de puestos de trabajo en los próximos cuatro años. Entre las cuatro prioridades que destacó Rajoy para su posible nuevo mandato están: 1) el empleo; 2) mantener las pensiones; 3) la lucha contra el terrorismo; y 4) mantener la unidad. Al final, se encargó de sembrar el miedo sobre las dificultades que podría traer para el país un futuro parlamento dividido en al menos cuatro grandes bloques. «No podemos tener un parlamento que haga imposible la gobernabilidad del país», dijo.

Desde el otro lado de la mesa Sánchez sintetizó su propuesta al decir que «el PSOE es la única alternativa a las políticas de derecha». A lo largo de todo el debate planteó fuertes críticas a las políticas de ajuste fiscal llevadas adelante por el gobierno del PP y le echó en cara los casos de corrupción que estallaron en los últimos años. Las respuestas de Rajoy se centraron en mostrar la falta de fundamentos en algunas de esas acusaciones, los casos de corrupción del PSOE y en destacar la situación en la cual el PSOE había dejado al país luego del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero -que también implemento políticas de ajuste-.

El momento más tenso del debate se dio cuando Sánchez le reprochó a Rajoy haber apoyado al ex tesorero del PP -Luis Bárcenas- con el caso de corrupción en el que se demostraba el financiamiento ilegal del partido. «Usted no es decente», le reprochó Sánchez. Y «usted es un ruin miserable», le contestó Rajoy.

España ha empezado a cambiar

Tanto Albert Rivera como Pablo Iglesias salieron a atacar el intento del PSOE y el PP de resucitar al bipartidismo. Ambos aparecieron en un programa especial en el canal La sexta para expresar que se trató del último debate de este tipo en la historia del país.

Albert Rivera criticó al candidato del PSOE: «Yo creo que Pedro Sánchez ha llevado todo esto al barro y en el barro se siente cómodo. No podía aspirar a ganar el debate brillantemente».

Por su parte, Iglesias destacó: «Era un debate de cuantos fracasos era capaz de imputar uno a otro». El líder de Podemos señalo que «el bipartidismo ha terminado» y que «hoy vimos algo que es parte del pasado». «Estoy muy orgulloso de no tener nada que ver con esta manera de hacer política», agregó.

En el debate los candidatos del PSOE y el PP han tenido que hablar de temas que la sociedad española considera primordiales como lo son la necesidad de terminar con el 22% de desocupación o llevar adelante una reforma de la Constitución. También han tenido que responder y dar cuenta de los casos de corrupción que involucran a ambos partidos. Ninguno de estos temas fueron prioridades de los gobiernos de Rajoy o Rodríguez Zapatero en los últimos años cuando aplicaron las políticas de ajuste.

Esto es una consecuencia tardía de las movilizaciones de mayo del 2011 y del surgimiento de una nueva fuerza política como Podemos en 2014. Independientemente de los resultados y las alianzas post-electorales que determinaran el futuro del país, España ya ha empezado a cambiar.

Lucas Villasenin – @villaseninl

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas