América Latina

11 diciembre, 2015

Radiografía de las elecciones legislativas de Venezuela

Los resultados de las elecciones parlamentarias del domingo supieron expresar una amplia mayoría de bancas a favor de la oposición, nucleada en el frente electoral Mesa de Unidad Democrática (MUD). Sin embargo, la diferencia en cantidad de votos entre el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y la MUD no fue tan grande. Un análisis pormenorizado de los resultados.

Los resultados de las elecciones parlamentarias del domingo supieron expresar una amplia mayoría de bancas a favor de la oposición, nucleada en el frente electoral Mesa de Unidad Democrática (MUD). Sin embargo, la diferencia en cantidad de votos entre el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y la MUD no fue tan grande como la cantidad de curules que obtuvo la derecha (112) y el chavismo (55).

El recuento de votos para el chavismo presentó modificaciones en relación a las últimas elecciones presidenciales de 2013 y las parlamentarias del año 2010. A partir de ese año se puso en vigencia la Ley Orgánica de Procesos Electorales, aprobada por la Asamblea Nacional (AN) en 2009.

Esta Ley establece la renovación total de la AN cada cinco años y un mecanismo de voto paralelo, donde se escogen 51 escaños mediante el sistema de representación proporcional -entre dos y tres bancas por Estado dependiendo de la densidad demográfica, lo que llaman “voto lista”- y 113 por circuitos electorales, constituidos según las características territoriales y tomando como base el 1,1% de la población total del país. Es decir, un circuito no puede estar compuesto por una comunidad que represente menos del 1,1% de la población venezolana. Además, se eligen tres diputados en representación de los pueblos indígenas, que llamativamente quedaron en manos de la oposición.

A pesar de que previo a las elecciones el chavismo especulaba con una alta tasa de abstención, las elecciones contaron con la participación del 74,17% de la población habilitada para votar, un 8% más que la registrada en las últimas elecciones de la AN en el 2010. Aunque creció el porcentaje de participación de una parlamentaria a otra, en relación a la presidencial de 2013 ha bajado casi el 6%.

En esta oportunidad, la cantidad de votos que sacó el chavismo fue de 5,6 millones contra 7,7 millones de la oposición, esto se traduce en el 41% contra 56%. A pesar de no ser una diferencia que duplique la cantidad de votos, la traducción en las bancas conquistadas termina siendo de 112 curules a favor de la MUD y 55 del PSUV.

Venezuela está compuesta por 23 Estados y un distrito federal. Durante estas elecciones el chavismo ganó sólo en siete estados, mientras que en las presidenciales de 2013 alcanzó la victoria en 16. A su vez, los Estados donde el PSUV obtuvo más votos que la MUD son siete de los 12 que menos población tienen. La MUD en 21 Estados sacó más del 45% y en 15 más del 50%.

Por otro lado los cuatro Estados con mayor cantidad de sufragios emitidos –Distrito Federal, Carabobo, Miranda y Zulia-, donde se concentran las grandes urbes venezolanas, fue donde la MUD logró gran parte de la diferencia. En esos mismos distritos, el resultado fue 59% contra 38% lo que implica un 1,1 millón de votos de distancia y se traduce en 36 diputados a favor de la derecha y 10 para el chavismo. Asimismo, si tomamos los resultados del 2013 para dichos Estados se observa un empate entre el oficialismo y la oposición.

El sistema electoral que se emplea en Venezuela sobrerepresenta a los grupos mayoritarios ya que las circunscripciones se eligen mediante mayoría simple. Esto significa que la primera mayoría se lleva todas las bancas que disputa el circuito. Por ejemplo, en el caso que haya un circuito que dispute tres bancas, la primera mayoría se lleva los tres curules aunque sólo gane por uno o dos votos. Este sistema impide una distribución más pareja de la conformación de la AN y a su vez explica la enorme diferencia que hay entre una fuerza y otra, aunque no se vea reflejada en la cantidad de sufragios totales obtenidos.

El Estado Aragua representa un caso paradigmático en este sentido porque con sólo una diferencia de 90 mil votos la MUD obtuvo ocho diputados contra uno del PSUV. A su vez, en el circuito número tres de dicho Estado, la oposición obtuvo el único diputado en juego con una diferencia de tan sólo 82 votos.

De este análisis se desprende que el chavismo perdió hegemonía en los Estados costeros y las grandes urbes, donde se concentran los ciudades importantes y la clase media, mientras que ha podido sostenerla en los Estados de mayor composición campesina y organización comunal.

A su vez, la distribución de curules contribuye a una sobre representación que no se plasma en una diferencia sustantiva en la cantidad de votos en relación a las elecciones anteriores. La mayoría calificada -los 112 escaños de la MUD-, no representan una derrota para el chavismo en el contexto de guerra económica que sufre desde hace casi tres años, el cerco mediático y ataque permanente por parte de los grandes medios hegemónicos del mundo que desarrollan una guerra psicológica contra la población.

La fuerza del chavismo se encuentra en ese 41% que ha salido a votar a la Revolución Bolivariana y que hoy asume el desafío de reconstruir su hegemonía.

Tomás Reneboldi – @tomasrene87 y Leticia Labaké – @letilabake, desde Caracas

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