Derechos Humanos

11 noviembre, 2015

“Con un gobierno de Macri volveríamos a las políticas de impunidad”

Notas dialogó con Matías Ayastuy, hijo de desaparecidos y colaborador del Área de Comunicación de Abuelas de Plaza de Mayo Rosario sobre las políticas de derechos humanos vigentes y que implicaría un triunfo de Macri en este tema.

El Martes 10 de noviembre en el Bar Olimpo de la ciudad de Rosario se llevó a cabo la actividad “Diálogos para no retroceder en nuestras conquistas y para construir un proyecto transformador”, enmarcada en la campaña nacional #MacriJamás. Notas dialogó con uno de los panelistas invitados: Matías Ayastuy, hijo de desaparecidos y colaborador del Área de Comunicación de Abuelas de Plaza de Mayo Rosario sobre las políticas de derechos humanos vigentes y que implicaría un triunfo de Macri en este tema.

Matías es, además, hermano de una mujer o un varón nacido/a en cautiverio durante la última dictadura militar, a quien busca incansablemente. La convocatoria a dialogar sobre las políticas de derechos humanos desarrolladas en los últimos años, las restituciones de nietos y nietas, así como también el camino que falta recorrer motivaron las preguntas que siguen a continuación.

– ¿Cómo entendés que se enmarcan las políticas de derechos humanos en los proyectos de gobierno?

– Creo que a cada proyecto político le corresponde una determinada concepción de los derechos humanos. Hoy tenemos que sacarnos el sombrero y reivindicar todo lo que tiene que ver con el aspecto de «Memoria, justicia y verdad”, pero tampoco podemos dejar de mencionar los más de 200 desaparecidos que ha habido en la democracia, más de 80 muertos por represión institucional que ha habido desde 1983 a esta parte, de acuerdo a informes que ha elaborado la CORREPI y que son parte de un proyecto político.

Son las policías provinciales, las fuerzas de seguridad locales, provinciales y nacionales las que llevan adelante un sistema de represión que va de la mano con una concepción de proyecto político, no sólo a nivel nacional, se experimentan también en las ciudades y provincias de nuestro país.

Creo que un proyecto político como el que se plantearon los desaparecidos/as en los ´70 tendría como eje de los derechos humanos la lucha por una sociedad con igualdad de oportunidades, con distribución de la riqueza, con acceso a todos los bienes materiales y simbólicos, con más posibilidades. Un política de derechos humanos distinta a la que se lleva adelante actualmente, que tiene, repito, un aspecto muy reivindicable y otro que tiene mucho que desear.

El primero tiene que ver con “Memoria, justicia y verdad” y el segundo, el que tiene que ver con los derechos económicos, sociales, de género que si bien estamos en mejores condiciones para pelear por ellos, diferente a otros momentos, no son los que mejor favorecen a los sectores populares de nuestro país.

– ¿Cómo creés que repercutiría en las políticas de derechos humanos un gobierno de Macri?

– En primer lugar, creo que con un gobierno de Mauricio Macri tendríamos la certeza de que volveríamos a las políticas de impunidad que vivimos en nuestro país, sobre todo en los años 90. Es una política donde el Estado se pone en función del olvido, de la mal llamada reconciliación nacional, de la impunidad, de los indultos. Sería, por un lado, un desfinanciamiento de todo lo que son las campañas y estrategias de búsqueda de todos los nietos que faltan encontrar, de las causas judiciales que se están llevando adelante en todo el país, de las investigaciones.

Por otro lado, probablemente, una política de nombramiento de jueces de la Corte Suprema de Justicia que nos hagan no sólamente no avanzar más, sino retroceder porque gran parte de los juicios que se están llevando adelante en este momento no tienen condena firme. Esto implica que pueden ir a la Corte Suprema de Justicia, que ésta puede indicarle a Casación que se vuelva atrás con gran parte de estas condenas, sin contar la posibilidad de indulto u otro tipo de política que Macri quiera llevar adelante.

Con lo cual, no cabe duda que una de las conquistas más importantes de los últimos años retrocedería a foja cero, es decir, de una política de Estado orientada hacia la memoria, justicia y verdad pasaríamos, probablemente, a una del olvido y la impunidad.

– ¿Eso implicaría desestimar las condenas actuales?

– Las que están firmes no, pero lo que puede pasar es que, actualmente, hay dos tercios de las causas que se están llevando adelante que no tienen condenas firmes y esas sí se pueden desestimar, se puede volver atrás. Con lo cual sería un retroceso no sólo en las conquistas, sino en las energías y el esfuerzo militante, laboral y de estrategias jurídicas hacia los juicios contra los responsables de la dictadura.

– ¿Cómo ves que repercuten en la sociedad estas políticas que se han dado en los últimos 12 años?

– Creo que nos ha permitido, por lo menos, reconocer y avanzar hacia algunos grados de justicia que eran impensables en otra época. Creo que sirven no solamente para esta justicia que por más de 30 años hemos estado peleando desde los organismos de derechos humanos, de las organizaciones del campo popular, sino que también sirven para pensar que esto es como una puerta de diálogo con el pasado, con nuestra historia reciente con lo que nos pasó.

No me refiero solamente en cuanto a las víctimas directas del terrorismo de Estado, sino también en cuanto al proyecto político que vino a instaurar la dictadura en nuestro país y sobre los avances de ese proyecto político y, también, sobre las resistencias en relación a esto.

Lucía Pérez Rivera, desde Rosario – @LuPerezRivera

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