Europa

28 octubre, 2015

Independentistas catalanes acuerdan iniciar un proceso constituyente

En el parlamento catalán presentaron una moción para crear una república catalana. El jefe de Estado español, Mariano Rajoy, advierte que usará “todos los mecanismos políticos y jurídicos” para impedir la independencia.

En el parlamento catalán presentaron una moción para crear una república catalana. El jefe de Estado español, Mariano Rajoy, advierte que usará “todos los mecanismos políticos y jurídicos” para impedir la independencia.

Los grupos parlamentarios independentista Junt pel Sí (Juntos por el Si) y la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) registraron este martes en el Parlamento de Cataluña una declaración conjunta para que la cámara apruebe el inicio del proceso constituyente catalán, fruto de un primer acuerdo entre ambas formaciones.

La declaración, abierta a modificaciones y enmiendas de otros grupos parlamentarios, se votará en un pleno antes del pleno de investidura que deberá celebrarse el 9 de noviembre como fecha máxima. De momento la discusión sobre el futuro presidente catalán -la CUP se opone a la reelección de Artur Mas- queda al margen.

Las formaciones independentistas entienden que los resultados obtenidos en las elecciones del 27 de septiembre “constatan el mandato democrático” para que Cataluña se convierta en un Estado independiente.

El texto, que cuenta con nueve puntos, “declara solemnemente el inicio del proceso de creación de un Estado catalán independiente en forma de república” y de un proceso constituyente “ciudadano, participativo, abierto, integrador y activo”.

La declaración estima pertinente en un plazo máximo de 30 días, tramitar tres leyes fundamentales para la creación del nuevo Estado: la del proceso constituyente, la de seguridad social y la de hacienda pública.

Además el texto prevé “un proceso de desconexión democrática, masiva, sostenida y pacífica con el Estado español” que permita, a base de “una participación abierta, activa e integradora”, el fortalecimiento de la ciudadanía.

Aunque no se emplea el término “desobediencia”, ambos bloques coinciden en que dicha desconexión “no puede supeditarse a la decisiones de las instituciones del Estado Español, en particular del Tribunal Constitucional (TC)”, al cual consideran “deslegitimado y sin competencias” luego de que en 2010 el TC sentenciara inconstitucional el Estatuto de Autonomía de Cataluña votado previamente en referéndum.

Por último se declara la voluntad de iniciar negociaciones “para hacer efectivo el mandato democrático” y poner en conocimiento “al Estado español, la Unión Europea y el conjunto de la comunidad internacional”.

La declaración se registró un día después de la sesión constitutiva del nuevo parlamento catalán, en la que fue elegida como presidenta de la cámara Carmen Forcadella. La ex presidenta de la Asamblea Nacional Catalana, principal organización civil independentista, finalizó su discurso con un “viva la república catalana”.

“Este es el resultado del compromiso electoral que asumimos durante la campaña y por el cual nos presentamos de forma excepcional a estas elecciones excepcionales para hacer un período excepcional de transición hacia la condición de un Estado”, afirmó Raul Romeva, diputado de Junts pel Sí.

Para la CUP esta declaración deja claro que hay acuerdo en qué pero no en el quién. La formación anticapitalista se niega a apoyar la investidura del actual presidente catalán, Artur Mas, por las políticas neoliberales impulsadas en la última legislatura y los casos de corrupción de su partido.

«Hay voluntad de llegar a acuerdos para avanzar en el proceso constituyente y hacia la independencia, pero no se pueden hacer otras lecturas. Este acuerdo no es a cambio de nada», explicó Albert Botran, diputado de la CUP, en conferencia de prensa.

La respuesta del gobierno español, a diferencia de otras veces, no tardó en llegar. El presidente Mariano Rajoy, en una comparecencia de urgencia, definió como “un acto de provocación” el acuerdo entre Junts pel Si y la CUP. A la vez recordó que “juntos no obtuvieron la mayoría de votos” en las últimas elecciones catalanas.

El jefe del Ejecutivo español garantizó que la resolución “no surtirá ni uno solo de sus efectos”. “El Estado no va a renunciar al uso de todos los mecanismo políticos y jurídicos que le atribuye la Constitución y la Leyes”, afirmó aunque no entró en más detalles.

El Tribunal Constitucional español, a raíz de una reforma reciente, tiene la facultad de tomar medidas contra quienes incumplan sus sentencias. Mientras que la Constitución, en su artículo 155, contempla la suspensión de la autonomía. Es decir, que el Estado podría intervenir Cataluña. El último recurso que Rajoy querría utilizar.

Por último quiso enviar un mensaje de tranquilidad a los españoles y “muy especialmente a los catalanes”. «Mientras yo sea el presidente del Gobierno, España seguirá siendo una nación de ciudadanos libres e iguales. La Justicia prevalecerá sobre la sinrazón y todos, repito, todos, estaremos sometidos a la ley y a las resoluciones de los tribunales», sostuvo desde la sede del ejecutivo, La Moncloa.

Luciano Coccio, desde Barcelona – @LuchismoD

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