Mundo Gremial

14 octubre, 2015

El día del trabajador rural: del Estatuto del Peón Rural al Renatea

El 8 de octubre fue el día del trabajador rural. El lanzamiento de la Federación Argentina de Trabajadores Agrarios (FATA) y las características de una actividad que llega desarrollarse en condiciones de servidumbre.

El último viernes se realizó el acto de lanzamiento de la Federación Argentina de Trabajadores Agrarios (FATA). La entidad gremial se erige contra el sindicato del “Momo” Venegas, histórico representante de los trabajadores del sector y busca hacer valer los intereses de los peones rurales.

Una de las características de estos trabajadores es el trabajo estacionario o “golondrina”, lo que vuelve inestable y precario las condiciones en las que se desarrolla la actividad. Según datos del Ministerio de Trabajo estos trabajadores corresponden aproximadamente 300 mil hombres y mujeres que, a veces junto a sus familias, dejan sus hogares y se trasladan siguiendo el calendario de las cosechas.

La legislación que vino a regularizar esta actividad fue la Ley 26.727 sancionada en el año 2011, dotando de los derechos que le corresponden a todo empleado registrado. Esta ley establece las condiciones mínimas para dotar de seguridad la labor y recupera el espíritu del Estatuto del Peón Rural sancionado en 1944 y derogado por la dictadura militar en 1980.

Dicha ley constituyó la creación del Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios (Renatea) en el cual deben registrarse tanto los trabajadores como los patrones. Su tarea consiste en velar por el cumplimiento de la ley 26.727 mientras dure la relación laboral como de brindar un seguro de desempleo durante los periodos en que no haya actividad.

Trabajo esclavo en el siglo XXI

A partir de datos del propio organismo, durante el periodo 2013 y 2014 se detectaron 746 víctimas de trata laboral, mientras que 50 menores de edad fueron rescatados de situaciones de vulnerabilidad en el mismo período.

En abril de este año el Renatea encontró a trabajadores migrantes tucumanos empleados en la provincia de San Juan “en condiciones de hacinamiento, ausencia de energía, agua potable y gas”, según informó el organismo mediante un comunicado.

“Tampoco tenían garantizada la alimentación, la ropa de trabajo o elementos de seguridad ni sabían cuándo podrían volver a Tucumán. También se constató la presencia de dos menores, configurando la presunción de trata laboral y empleo infantil”, agregó.

En tanto que en julio pasado el organismo, junto a la AFIP, detectaron trabajo infantil en una empresa dedicada a la cría de aves de corral y producción avícola en las provincias de Entre Ríos y Santa Fe. La firma, que en 2014 facturó la suma de 83 millones pesos, tenía al 93% de su personal con irregularidades de registro.

Durante el mismo mes el Renatea halló a cuatro trabajadores no registrados y a dos menores de 13 y 14 años en la localidad de Abasto, provincia de Buenos Aires. También en esa provincia, en la localidad de Cañuelas, se encontró a dos trabajadores en condiciones irregulares, que vivían en un colectivo abandonado sin baño, agua, calefacción y luz.

En Abasto, también trabajaba una familia con sus nueve hijos, que vivían en un establecimiento de dos metros por tres, sin baño, agua y gas. Para tal ocasión, el titular del organismo fiscal señaló que: “Avergüenza continuar encontrando escenas del siglo XIX en el campo. Se requieren empleadores y sindicatos comprometidos con el cumplimiento de la ley y la dignidad de los trabajadores que contratan y representan”.

Santiago Lecuna – @santirayado

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas