Derechos Humanos

7 octubre, 2015

«Los responsables políticos de la Masacre de Avellaneda tienen que rendir cuentas ante la Justicia»

A raíz del escrache contra Felipe Solá realizado el día martes cuando iba a dar una conferencia en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, Radio Sur entrevistó a Federico Orchani, vocero del Frente Popular Darío Santillán, organización que llevó a cabo la acción contra el candidato a gobernador de Sergio Massa.

A raíz del escrache contra Felipe Solá realizado el día martes cuando iba a dar una conferencia en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, Radio Sur entrevistó a Federico Orchani, vocero del Frente Popular Darío Santillán, organización que llevó a cabo la acción contra el candidato a gobernador de Sergio Massa.

– ¿Qué te generaron las declaraciones de Felipe Solá después del escrache cuando dijo que ustedes eran unos violentos y que le hacían esto por su candidatura?

– Indignación, bronca, lo mismo que sienten los familiares de Maxi y Darío porque nuestras razones no son las que nos imputan.

Nosotros en primer lugar queremos señalar que nuestra organización viene sosteniendo hace 13 años un firme reclamo de justicia por Maxi y Darío. No sólo señalando a los responsables materiales si no también políticos de la Masacre de Avellaneda. Desde Duhalde, pasando por Aníbal Fernández, el mismo Solá, Juan José Álvarez.

Muchos de ellos son hoy candidatos y es una muestra de impunidad que quienes fueron responsables, gobernaban el país en 2002, hoy se presenten para distintos cargos mientras que quienes fueron las víctimas son acusados de agresores. Es el mundo al revés.

– En este caso, todos los medios comparten título: «Violento escrache a Felipe Solá» ¿Cómo fue exactamente el hecho?

– Si, está bueno aclararlo. Un grupo de compañeros nuestros, entre los que estaba Leo Santillán -hermano de Darío-, y de otras organizaciones que hoy vienen acompañando la causa federal por las responsabilidades políticas, en medio de una actividad donde hablaba Solá comenzó a señalar y denunciar su responsabilidad en la Masacre de Avellaneda.

En ningún momento hubo intención ni de tirar cosas, ni de golpear a nadie. Sabemos cual es la situación de la Facultad de Ciencias Económicas, fue denunciada públicamente una patota el desvío de fondos para la campaña de Martín Lousteau, es esa misma patota que agredió y golpeó a nuestros compañeros.

Incluso cuando ya se estaban yendo se ve como revolean mesas y sillas. Si uno mira los hechos objetivamente se va a dar cuenta que quienes fueron agredidos fueron nuestros compañeros.

Obviamente es un clima complejo porque estamos a días de las elecciones y se juegan muchos intereses. No podemos dejar de decir que el mismo 26 de junio a la mañana escrachamos a Aníbal Fernández en la casa de gobierno. Esto habla de la independencia política de nuestro reclamo y que centralmente lo que buscamos es justicia por un crimen que cambió la historia argentina de los últimos años.

– Es interesante esto que marcás del escrache a Aníbal Fernández porque Felipe Solá dijo que ustedes eran mandados por el kirchnerismo.

– Si, por eso mismo comentaba lo anterior. Lamentamos incluso y nos gustaría hablar más tranquilos con Gustavo Vera, que fue parte de la actividad, porque se montó en esa versión diciendo que nos mandó Aníbal Fernández, Stiusso.

Cuando se mira nuestra historia y de alguna manera hace un seguimiento de como actuamos para pedir justicia, es diciendo que si no hay justicia hay escrache. Retomando la mejor tradición de los organismos de derechos humanos. Porque en este caso no hay un accionar de la justicia, Felipe Solá decía «yo ya aclaré, ya hablé». No es así. El era gobernador y felicitó públicamente al comisario Fanchiotti por el operativo y después se probó en un juicio que fue uno de los asesinos de nuestros compañeros.

Entonces hay una mitad de la verdad. Y esa mitad que falta es que los responsables políticos, que conducían el Estado en aquel momento, rindan cuentas ante la justicia. Por eso hay una falta de justicia y por eso la movilización popular tiene que hacer lo posible para seguir denunciando el hecho.

Sobre todo porque una sociedad con justicia social se construye sin impunidad.

– Ahora bien, Felipe Solá dice que siempre se puso a disposición de la justicia ¿eso es cierto?

– Es una espada de doble filo. Acá la justicia, que en teoría es independiente, nunca investigó y se tejió durante muchos años un manto de impunidad porque el asesinato de nuestros compañeros atraviesa transversalmente a todo un sector de la clase política. Dirigentes muy importantes. Por eso hablamos de manto de impunidad.

La mayoría son parte de los principales armados políticos, por eso entendemos que hay presiones y la justicia no avanza. Él puede decir que la justicia nunca lo citó y puede ser verdad. Pero bueno, ahora hay un proceso nuevo y se están citando algunos funcionarios locales, de Avellaneda, para empezar a desentrañar lo que pasó y que la causa se empiece a mover.

Ojalá que si él está disponible (que es lo mismo que dijo Aníbal Fernández), que la justicia lo cite para que se puedan expresar también en los ámbitos que corresponde. Porque uno puede hacer declaraciones públicamente y decir un montón de cosas, ahora después adelante del juez es lo que termina primando.

Si él no tiene nada que esconder que la Justicia lo llame, se pueda presentar y se cierre un capítulo de la historia argentina que marcó a la política en todos los niveles.

 

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas