Batalla de Ideas

6 octubre, 2015

2015: del #NiUnaMenos al Encuentro Nacional de Mujeres

Por María Florencia Alcaraz. Este año esa entelequia que llamamos hace tres décadas Encuentro Nacional de Mujeres se adelantó. Precoz, no pudo esperar hasta octubre. Caprichosa, puso una fecha: 3 de junio. Vamos al Encuentro con una pregunta para responder juntas ¿qué hay después de la conmoción del Ni Una Menos? ¿Cómo hacemos para no encorsetar el reclamo en ese acontecimiento y que quede aislado?

Por María Florencia Alcaraz*. Este año esa entelequia que llamamos hace tres décadas Encuentro Nacional de Mujeres se adelantó. Precoz, no pudo esperar hasta octubre. Caprichosa, puso una fecha: 3 de junio. Cambió el lugar para la cita: el Congreso. Y se desplegó en 120 lugares del país porque pudo y quiso. Cuando se trata de nosotras no hay paciencia: para el pueblo feminista la patria es la otra. Impuso un slogan, marketinero pero militante a la vez: Ni una menos. No le tuvo miedo al hashtag, a la foto oportunista, al dibujo del artista de moda, a la campaña electoral. Le puso pañuelos verdes a los oradores y pintó los edificios públicos de violeta.

La urgencia del acontecimiento nos obligó a encontrarnos antes, a hacernos preguntas antes y a salir a dar respuestas de lo que estaba pasando. Era y es corta la bocha: nos están matando y nos queremos vivas. Hicimos público nuestro duelo cotidiano en forma de conteo de femicidios. Pero también, butlerianamente hablando, resistimos a las formas precarias de vivir. El pueblo feminista desea y empuja. No importan los años electorales, las agendas mediáticas, los ritmos políticos. Desea y no se conforma.

Por eso, no vamos a dejar de encontrarnos como lo teníamos planeado. Porque el aborto aún no es legal, ni seguro ni gratuito en Argentina. Y porque Ni una menos sigue siendo un deseo imposible: después del 3 de junio asesinaron a 40 mujeres.

Entonces, ahí estamos todas preparando la mochila con deseos de ojotas y malla para ir a Mar del Plata el próximo fin de semana. Anotándonos en algunos de los 65 talleres que se prepararon con las temáticas que abordan todas nuestras formas de vivir. Planeando cruces que se dan una vez al año. Malabareando con las responsabilidades diarias para ensanchar el tiempo y que estos tres días entren en nuestra rutina. Con la alegría adelantada por las amigas y compañeras que vamos a encontrar.

Vamos al Encuentro con una pregunta para responder juntas ¿qué hay después de la conmoción del 3 de junio? ¿Cómo hacemos para no encorsetar el reclamo en ese acontecimiento y que quede aislado? ¿Qué hacemos con el capital político que nos dejó la inmensidad de tamaña movilización? Las únicas postas son que seremos muchas más que el año pasado y que vamos a reafirmar eso que, con irreverencia, dijimos hace cinco meses: a Ni una menos no la parió tuiter. Acá estamos. La patria feminista somos todas. Desde la estridencia de la movilización hasta el espesor ideológico de una historia de 30 Encuentros Nacionales. Dos andariveles que, comprendimos, tienen que ir en paralelo para crecer: construcción de poder y pensamiento.

En la historia de este espacio, creo que el Encuentro de 2002 en Salta fue el salto cualitativo: la entrada de las piqueteras consolidadas como actoras políticas. El otro punto de inflexión fue en 2005 con el origen de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, Legal, Seguro y Gratuito. Ese fue mi primer encuentro en una Mar del Plata que se preparaba para no recibir al presidente George Bush. En esa marcha con el mar de fondo gritamos ALCA ALCA Al carajo un mes antes de que llegara Hugo Chávez a la Cumbre de los Pueblos. En esa caminata alguien me acercó mi primer pañuelo verde. El mismo pedazo de tela voy a llevar este fin de semana y con el que me voy a sentar con mis compañeras del colectivo Ni Una Menos a verles las caras a las otras nosotras: esas que desde distintos puntos del país encararon el centenar de movilizaciones. Va a ser el sábado a las 18 horas en un aula a asignar de la Facultad de Derecho.

El de 2015 será el tercer plot point, un punto de giro necesario después de Ni una menos. No nos relaja haber protagonizado un hecho histórico este año. Llevamos las ojotas y las mallas sin olvidarnos que como feministas tenemos que incomodar. Allá vamos: a incomodarlos.

* Periodista especializada en temas de género y violencia institucional. Redactora de Infojus Noticias. Integrante del colectivo organizador de la concentración del 3 de junio #NiUnaMenos – @florencialcaraz

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