América del Norte

18 septiembre, 2015

¿Pueden el aborto e Irán provocar un “cierre” de la administración pública estadounidense?

El 30 de septiembre vence el plazo para un acuerdo en el Senado estadounidense sobre el nuevo presupuesto. La oposición quiere rediscutir algunas políticas del gobierno de Obama, como el programa de Planificación Familiar (que implica la discusión sobre el aborto) y el acuerdo nuclear con Irán. Si no se llega a un consenso, la administración pública carecería de fondos para funcionar.

El 30 de septiembre vence el plazo para un acuerdo en el Senado estadounidense sobre el nuevo presupuesto. La oposición quiere rediscutir algunas políticas del gobierno de Obama, como el programa de Planificación Familiar (que implica la discusión sobre el aborto) y el acuerdo nuclear con Irán. Si no se llega a un consenso, la administración pública carecería de fondos para funcionar.

En octubre de 2013, la administración pública norteamericana pasó 16 días sin fondos para su funcionamiento. Esto generó postales que dieron vuelta al mundo, como la foto del Monumento a Lincoln, un sitio de gran interés para el pueblo norteamericano, muy visitado por familias y turistas, vallado con un cartel que decía “cerrado”. La causa de estas imágenes fue la negativa del partido Republicano a aprobar el presupuesto nacional porque se oponía a la presencia de fondos para la ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible, más conocido como el Obamacare.

Casi dos años después, el gobierno de los Estados Unidos se encuentra en las puertas de una situación similar: si no llega a un acuerdo en el Senado con los líderes del partido Republicano, no podrá aprobar el presupuesto para que funcione la administración pública a partir del primero de octubre. El debate, como explica una nota del diario The Washington Post, gira en torno a seis temas. Los dos más polémicos -y que acaparan el debate político en Norteamérica- son las discusiones sobre los fondos destinados al programa de Planificación Familiar y el acuerdo nuclear con Irán.

lincoln cerradoEl programa de Planificación Familiar, Planned Parenthood, estuvo en el centro del debate público en las últimas semanas debido a unos videos, difundidos por un grupo anti abortista, en los que se ve a miembros de dicho programa hablando sobre qué hacer con el tejido fetal que obtienen luego de practicar abortos. Estos videos provocaron un fuerte rechazo, en especial desde aquellos sectores que están en contra de la legalidad de la interrupción voluntaria del embarazo, y el partido Republicano (muchos de sus miembros forman parte de este sector) intentó llevar adelante una votación en el Senado para desfinanciar dicho programa. Si bien no logró aprobar la iniciativa, el debate se mantiene vigente.

Las dos candidatas a la presidencia para la elección del 2016 se pronunciaron al respecto, con opiniones contrapuestas. En el último debate republicano, llevado a cabo el pasado 16 de septiembre, Carly Fiorina llamó a los ciudadanos norteamericanos a ver los videos en los cuales, según ella, aparecen “fetos desarrollados tirados en una mesa, con su corazón latiendo y sus piernas moviéndose”. Fiorina sostuvo: “Tenemos que mantenerlos vivos”. En un comunicado lanzado al día siguiente, miembros del programa Planificación Familiar, negaron que dicho video existiera.

Por su parte, la ex secretaria de Estado y actual candidata por el partido Demócrata, Hillary Clinton, llamó a los congresistas republicanos a desistir de su voluntad de desfinanciar el programa, a costas de paralizar la administración pública si no lo logran. En respuesta a los dichos de la candidata republicana, Hillary remarcó que el programa “ha servido para proveer de cuidados médicos a millones de mujeres”. El programa consiste en garantizar métodos anticonceptivos y educación sexual gratuita a mujeres en los Estados Unidos y en algunas de sus instalaciones se practican abortos, siendo esto último el principal objeto de oposición para los republicanos.

Otro de los temas calientes es el acuerdo nuclear con Irán, uno de los hitos en la política exterior del gobierno de Barack Obama. El partido Republicano se opuso desde un comienzo a este trato, ya que sostiene que las condiciones en las que se plantea son demasiado permisivas con el gobierno iraní. En la sesión del jueves 17 de septiembre, el bloque de dicho partido intentó aprobar una enmienda al acuerdo en el Congreso que incluía el reconocimiento a Israel por parte de Irán y la liberación de presos de origen norteamericano que se encuentran cautivos en territorio iraní. La oposición logró obtener los votos necesarios para aprobar esta enmienda y por eso este tema constituye otro de los puntos de presión del republicanismo frente a la administración de Obama.

Según explica The Washington Post, hay cuatro motivos más que podrían provocar una negativa republicana a aprobar el presupuesto 2016: cómo gastar el dinero obtenido por los “recortes automáticos”, el resultado del acuerdo sobre el presupuesto del 2012; una disputa al interior del partido Republicano sobre quién lidera el bloque en el Congreso; el banco de Importación y Exportación, que conlleva el debate sobre el papel de las empresas en el gobierno; y, finalmente, el financiamiento del fondo federal que ayuda a pagar rutas, puentes y proyectos ferroviarios.

A diferencia de lo sucedido en 2013, muchos analistas políticos sostienen que el partido Republicano no está dispuesto a pagar las consecuencias electorales por el cierre de la administración pública. Se definirá en los próximos días cuáles serán los acuerdos que permitan aprobar el presupuesto, o un acuerdo temporal que permita a los congresistas ganar tiempo para seguir discutiendo sin paralizar el funcionamiento de los servicios públicos norteamericanos.

Marina Gamba – @marinagambaa

 

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas