Géneros

22 julio, 2015

Reconocen por primera vez una licencia por paternidad a un matrimonio igualitario

El juzgado N°5 de familia de la ciudad de Mar del Plata emitió un fallo en el cual se le otorga una licencia por paternidad de 90 días a un matrimonio igualitario que adoptó dos niños. La medida fue celebrada por organizaciones de diversidad sexual.

En un fallo inédito, la jueza de familia de Mar del Plata, Clara Alejandra Obligado, le otorgó 90 días de licencia por paternidad a uno de los padres adoptivos de dos hermanos, un niño de ocho años y una niña de diez.

La pareja había iniciado los trámites de adopción antes de contraer matrimonio y hace poco más de un mes y medio obtuvo la guarda técnica de los niños. Sin embargo su abogada Claudia Vega, de la Asociación Mar del Plata Igualitaria, presentó ante la justicia el pedido de beneficio extendido de licencia por adopción. El fallo que les reconoce el derecho se dio a conocer justamente el mismo día en que se cumplieron cinco años de la sanción de la ley de Matrimonio Igualitario.

Las licencias parentales al banquillo

El beneficio extendido es un derecho que hasta ahora sólo les era concedido a las mujeres por maternidad. Mientras que ellas pueden gozar de 90 días de licencia, a los padres sólo les corresponde por ley dos días por paternidad. Y lo mismo sucede en el caso en que un matrimonio igualitario formado por mujeres: de acuerdo con la Ley de Contrato de Trabajo, únicamente a la mujer gestante le correspondería tres meses de licencia.

Desde la Federación Argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans (Falgbt) elogiaron la noticia del juzgado de Mar del Plata y afirmó que “en estos años se celebraron diez mil bodas en todo el país. Y cabe destacar que más de 600 de esas parejas tienen hoy hijas e hijos por medio de la reproducción humanamente asistida, la gestación por sustitución y la adopción; niñas y niños que hoy gozan de plenos derechos y protección”.

Agregaron además que “la sentencia de la jueza Clara Obligado constituye un paso fundamental en el reconocimiento de iguales derechos para todas las parejas y matrimonios, en uno de los aspectos aún pendientes de modificación en relación a derechos laborales para lesbianas, gays, bisexuales y trans”.

La actual Ley de Contrato de Trabajo no sufrió ninguna modificación luego de haberse aprobado la ley de Matrimonio Igualitario. Esteban Paulón, presidente de la Falgbt, insistió en que “el actual régimen de licencias es discriminatorio e inconstitucional, ya que no reconoce las realidades familiares distintas a la heterosexual». Indicando además que “está basado en el paradigma de un matrimonio heterosexual en el cual el varón proveerá los bienes y la mujer cuidará a los niños».

Por su parte, el presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), César Cigliutti, dijo que el fallo “sienta precedentes para que nuestras familias, en este caso formadas por dos hombres, tengan los mismos derechos para cuidar a sus hijos. La Ley de matrimonio Igualitario en estos cinco años sigue ampliando los derechos de nuestras familias y eso beneficia, sobre todo, a los niños y a las niñas”.

Una jueza pionera

Clara Alejandra Obligado es una precursora de importantes fallos en materia de derechos. Ya en 2011, un año antes de la sanción de la Ley de Identidad de género, falló a favor de Daniela Castro, convirtiéndola en la primera persona trans con DNI de la Provincia de Buenos Aires. Castro fue patrocinada también por la Asociación Marplatense de Derechos a la Igualdad (AMADI), y la jueza habilitó la rectificación registral del sexo y cambio de nombre de pila por vía de un trámite administrativo ante el Registro Nacional de las Personas, sin que este trámite requiera de ningún requisito específico, como la presentación de diagnóstico médico o psiquiátrico alguno, ni la realización de ningún tipo de cirugía de reasignación genital o declaración de disforia. Hoy es pionera en sentar precedente sobre un tema pendiente como lo es el régimen de licencias.

Es digna de mención la fundamentación que hace del fallo a través del cual le reconoce la extensión de la licencia a un hombre: “Las licencias por paternidad exceden al ser ‘hombre/mujer’, ‘padre/madre’ pues es sólo entendible si consideramos que una familia se conforma desde la gestación, la adopción o el reconocimiento filiatorio más un tiempo nutriente rico en afectos y con la tranquilidad de saber que el Estado, a través de estas normativas vigentes, acompañan a los ‘padres’ sin distinción de género a cumplir este mandato constitucional y de derechos humanos de cuidar a sus hijos, asistir a sus hijos, integrar a sus hijos, formar familias”.

Refirió también que “debemos otorgar un mayor reconocimiento de la igualdad de obligaciones entre los padres y las madres en lo relativo al cuidado y crianza de sus hijos”, porque “permitir que sólo las mujeres obtengan una licencia por maternidad por el plazo de 90 días perpetúa los estereotipos de género y sus desventajas».

Pero incluso fue mucho más allá, afirmando conceptos que dan por tierra el paradigma patriarcal de la justicia en lo que hace a la familia: “Debemos dejar atrás los términos padre y madre por resultar obsoleto, para pasar a la más genérica y neutra: progenitor”.

Proyectos de ley a la espera de ser debatidos

Esteban Paulón planteó también que el régimen de licencias no es un problema solamente para las parejas igualitarias, sino también para las parejas heterosexuales que desean compartir y distribuir de manera más equitativa las tareas de cuidado de las niñas y niños. Es por ello que desde la Falgbt se están impulsando proyectos de ley para modificar el régimen actual de licencias por nacimiento: en el Congreso Nacional a través de Rubén Giustiniani y en la Legislatura porteña a través de María Rachid.

El proyecto de Ley Nacional de Licencias por Maternidad y Paternidad presentado por Giustiniani parte de considerar la importante desigualdad que existe respecto al derecho de los y las trabajadoras a gozar de licencias por maternidad y paternidad, según el régimen de contrato de trabajo y/o el convenio colectivo en el cual se encuentren.

Asimismo, ilustra cómo la desigualdad en el goce de licencias por paternidad y maternidad se profundiza en el caso de las y los progenitores adoptivos, quienes no gozan de licencias en el momento de obtener la guarda adoptiva según la ley de contrato de trabajo vigente y en el caso de las parejas conformadas por dos trabajadores varones para los cuales la ley de contrato de trabajo contempla una licencia por paternidad de solo dos días.

Es por ello que dicho proyecto de ley tiene como objeto equiparar en un único régimen legal las licencias por maternidad, paternidad, prenatal y de lactancia vigentes en los actuales regímenes de contrato de trabajo, sin ningún tipo de distinción respecto al origen de la filiación de las y los progenitores con sus hijos e hijas y a la orientación sexual de los y las progenitoras.

María Paula García – @MariaPaula_71

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