Europa

20 julio, 2015

Grecia: qué pasa después del acuerdo

En los últimos días, luego de la aprobación del acuerdo para destrabar el tercer plan de rescate por parte del parlamente heleno, la situación en Grecia sigue marcada por las tensiones que sacudieron al mundo entero durante las últimas semanas.

En los últimos días, luego de la aprobación del acuerdo para destrabar el tercer plan de rescate por parte del parlamente heleno, la situación en Grecia sigue marcada por las tensiones que sacudieron al mundo entero durante las últimas semanas.

Desde el mismo miércoles se han sucedido una serie de hechos que encaminan a que se concrete el nuevo acuerdo. El jueves el Eurogrupo aprobó un nuevo crédito puente por siete mil millones de euros. Y el viernes el parlamento alemán aprobó también el acuerdo por una abrumadora mayoría -aunque 60 diputados conservadores se opusieron a la propuesta-.

Este lunes el Estado griego con el dinero que se le está «prestando» estará «devolviendo» 3.450 millones al Banco Central Europeo evitando un nuevo default y comenzará a pagar también el vencimiento de deuda que no abonó al FMI el mes pasado. Luego de tres semanas vuelven a abrir los bancos y se empiezan a aplicar algunas de las medidas acordadas como la modificación del IVA en algunos productos. Por ahora el corralito bancario y el control en el giro de dinero al exterior se mantienen.

Otra de las consecuencias inmediatas fue el cambio de ministros. Luego de que la mayoría del Comité Central de Syriza se opusiera al acuerdo y que 32 diputados hayan votado en contra el primer ministro Tsipras decidió quitar del gobierno a los disidentes. Panayotis Lafazanis integrante de la Plataforma de Izquierda de Syriza fue sacado de sus funciones como titular de la cartera de Energia. Ese camino también siguieron otros cuatro ministros adjuntos.

El mismo día que modificó su gabinete Tsipras declaró: «El hecho de que no hubiera una oposición razonada y clara al auténtico poder de ese chantaje convierte la decisión de 32 diputados de no asumir esa responsabilidad, tanto conmigo personalmente como con los otros 110 diputados de Syriza, en algo que contradice los principios de camaradería y solidaridad en un momento crucial».

Qué marcan las encuestas

Otros datos reveladores de la coyuntura que atraviesa Grecia luego del acuerdo lo muestran dos encuestas.

La primera de ellas es la que presentó el mismo miércoles el instituto demoscópico Kappa Research para el diario digital To Vima. En la misma se expresa que un 51% de los ciudadanos griegos está conforme con el acuerdo y un 72% considera que el acuerdo era necesario y «no había alternativas». Respecto a la votación que se realizaba ese día, la encuesta marcaba que el 70% de la población consideraba que el acuerdo debía ser aprobado.

La otra encuesta es de Palmos Analysis para el diario Efimerida ton Syntakton y señala que de realizarse nuevas elecciones Syriza las ganaría y obtendría la mayoría en el parlamento. Según la encuesta Syriza alcanzaría el 42,5% de los votos, los conservadores de Nueva Democracia el 21,5%, el partido liberal To Potami el 8%, Amanecer Dorado el 6,5%, PASOK el 6%, KKE el 5% y ANEL el 3%.

En la misma consulta el 73% contesto que es partidario de continuar en el euro y el 80% considera como necesarios los cambios en el ejecutivo. Para tranquilidad de la mayoría de los griegos la canciller alemana Angela Merkel parece estar dejando de lado las amenazas de las semanas anteriores. «El ‘Grexit’ estaba sobre la mesa pero nos hemos decidido por otra opción», declaró este domingo en una entrevista en la televisión pública de su país.

Cómo se resolverán las internas de Syriza en su próximo Comité Central, cuando se terminará de aprobar el nuevo rescate en el Eurogrupo y si habrá nuevas elecciones en Grecia serán definiciones que habrá en las próximas semanas. Aquellos que crean que con este acuerdo se cierra definitivamente este proceso político en curso se equivocan.

Condiciones objetivas como un endeudamiento superior al 200% de su PBI y más medidas de austeridad conducen a inevitables re-negociaciones en los próximos meses y años. Hasta la presidenta del FMI, Christine Lagarde, declaró el viernes en la radio francesa Europe 1 que «una alivio de la deuda griega es fundamental para que el trato sea viable».

Repercusiones en la izquierda europea

Por el momento, en las fuerzas que defienden programas anti-austeridad en el continente europeo, hay un enorme sabor a derrota. La mayoría de los diputados de Syriza que votaron en contra del acuerdo lo hicieron destacando que no lo hacen en contra de Tsipras sino de la medida. Quien expresó esta posición fue el ex ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, que publicó una nueva nota el día sábado.

En la misma destaca que la crisis lo ha llevado a «votar en contra de la ratificación del acuerdo de capitulación» pero que respeta «a los compañeros que tienen la opinión contraria». También sostiene que es momento de preservar la unidad y la camaradería en este momento de crisis.

En otros países de Europa los grupos hermanos de Syriza han asumido también la posición de rechazar el acuerdo y apoyar al gobierno griego. Así lo han hecho el Front de Gauche en el parlamento francés y Die Linke en el parlamento alemán votando en contra.

En una nota publicada luego de la votación en Francia, el líder de Front de Gauche, Jean-Luc Mélenchon clarifico su posición cuando sostuvo: «Hay que apoyar a Tsipras y no unirse a la jauría de los que quieren despedazarlo y se hacen cómplices del golpe de Estado contra él y los griegos. Pero no hay que apoyar el acuerdo para no avalar la violencia que impone y prolonga».

En España Iñigo Errejón, secretario político de Podemos, señaló: «Nosotros apoyaríamos lo que apoye el Parlamento griego y seríamos respetuosos con lo que apoyaran ellos». Pablo Iglesias, este domingo en El País dio señales de esperanzas en caso de que puedan llegar al gobierno.

El líder de Podemos defendió la tesis de que «Grecia no es España. Nuestro país cuenta con mucha más fuerza como actor en Europa y con unas instituciones públicas capaces de disciplinar a nuestras oligarquías corruptas, improductivas y defraudadoras simplemente haciendo cumplir la ley».

Marisa Matias del Bloco de Esquerda de Portugal ya había publicado antes de la votación que el acuerdo «no puede defenderse de ninguna manera». Aunque también agregaba que «es preciso estar, incluso de manera crítica, cuando los resultados no son los que queríamos».

¿Qué faltó hacer para que el gobierno griego no sea derrotado en la negociación? ¿sigue siendo posible luchar por políticas anti-austeridad al interior del Eurogrupo? o ¿cómo se construye un «plan b» al mismo? son preguntas fundamentales que la izquierda europea necesitará replantearse para sacar lecciones de lo sucedido. Evidentemente no alcanza solamente con que una fuerza de izquierda anti-austeridad llegue al gobierno.

Lucas Villasenin – @villaseninl

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