Derechos Humanos

17 julio, 2015

Mansión Seré II: Ocho condenados por delitos de lesa humanidad

Este jueves el Tribunal Oral Federal N° 5 de San Martín condenó a tres ex brigadieres y a cinco ex policías. La pena máxima fue para Miguel Ángel Ossés sentenciado a prisión perpetua, los otros siete imputados recibieron condenas de nueve a 25 años.

Este jueves el Tribunal Oral Federal N° 5 de San Martín condenó a tres ex brigadieres y a cinco ex policías. La pena máxima fue para Miguel Ángel Ossés sentenciado a prisión perpetua, los otros siete imputados recibieron condenas de nueve a 25 años.

Luego de 16 meses de juicio oral, el tribunal integrado por los jueces Marcelo Gonzalo Díaz Cabral (presidente), Alfredo Justo Ruiz Paz, María Claudia Morgese Martín y Elbio Osores Soler, resolvió sobre la situación de los ocho imputados y el 22 de septiembre se conocerán los fundamentos.

La causa fue la nº 2829 caratulada “Barberis, Marcelo Eduardo y otros s/inf. art. 144 bis del C.P.” sobre los delitos cometidos en el centro clandestino de detención y tortura Mansión Seré, de Morón. Además fue la primera vez que se dictó sentencia sobre el rol institucional de la Fuerza Aérea en el Terrorismo de Estado.

Así, el ex brigadier Miguel Ángel Ossés recibió la pena de prisión perpetua, tal como habían solicitado la fiscalía y las querellas de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y el Partido Comunista Argentino.

Por su parte los ex policías Daniel Alfredo Scali, Marcelo Eduardo Barberis y Héctor Oscar Seisdedos, y los ex brigadieres Hipólito Rafael Mariani (jefe de la Subzona 16 entre 1976 y 1977) y César Miguel Comes fueron condenados a 25 años de prisión. En tanto, el tribunal impuso 9 y 12 años para Felipe Ramón Sosa y Néstor Rubén Oubiña, respectivamente.

Los represores fueron condenados por los delitos de privación ilegal de la libertad agravada, violación, abuso deshonesto, tormentos y homicidios, acaecidos contra 95 personas en el ámbito de la Subzona 16 a cargo de la Fuerza Aérea, en particular los que tuvieron lugar en el centro clandestino conocido como “Mansión Seré”, que funcionó entre diciembre de 1976 y fines de marzo de 1978.

La Subzona 16 comprendía los partidos bonaerenses de Morón (en su anterior conformación que incluía lo que hoy es Hurlingham e Ituzaingó), Merlo y Moreno. Allí actuaban la Iª Brigada Aérea de El Palomar, la VIIª Brigada Aérea de Morón y las Comisarías 1ª (seccional Morón), 2ª (seccional Haedo) y 3ª de Morón (seccional Castelar).

De acuerdo al pedido efectuado por la fiscalía y aceptado por el jurado “en la imputación final que formulamos en la causa figura el tema de los delitos sexuales. Es algo que surgió durante el debate y lo pudimos incluir en la acusación”, señaló el fiscal Martín Niklison en diálogo con Télam.

Durante el juicio se amplió la acusación por delitos sexuales cometidos a ocho mujeres, tres hombres y un niño de 14 años contra Mariani, Comes y Ossés como autores mediatos- A su vez, el ex policía Seisdedos fue acusado en grado de partícipe necesario por un hecho ocurrido en la comisaría de Castelar.

«La ampliación por delitos sexuales como una parte del acontecer delictivo de los genocidas es un aporte relevante a la verdad y a la justicia», declaró el abogado querellante Pedro Dinani.

A diferencia de otros juicios por delitos de lesa humanidad donde los condenados reivindican su accionar, en este caso hubo palabras finales más medidas e incluso de reconocimiento de los hechos pero desligándose de responsabilidad.

Mariani sostuvo: “Nunca conocí, visité, ni nada por el estilo en Mansión Seré”. Y aclaró que “si alguien ideó algo, no fuimos ni Comes ni yo, que entramos en el 76 y el 77 y la lucha contra la subversión venía desde 1975”.

Por su parte Comes declaró que mientras fue jefe en el año 1977 nunca ordenó ni conoció ninguna detención, y que “si alguien me hubiera venido a decir, yo hubiera arreglado el problema, y si no podía, hubiera protestado en la fuerza o hubiera renunciado”. Barberis fue breve subrayó “su ajenidad a los hechos” y le pidió al tribunal que “tuviera en cuenta el contexto de la época y la capacidad de decisión que tenía un cabo de la policía”. Oubiña se desligó completamente: “Nunca intervine o presté colaboración a las fuerzas militares”, dijo.

Finalmente Felipe Ramón Sosa, el último en hablar, consideró que no había motivos para que estuviera siendo juzgado, «cuando me jugué mi trabajo y la seguridad de mi familia al ir a avisarle a una mamá que su hija estaba detenida”. Y añadió: “Cuando yo veía esa gente en esas condiciones pensaba que no merecía eso. Actuaba bajo presión. Si le tengo que pedir disculpas a esta gente se las pido, aunque yo siempre quise ayudar”.

Tal como reseñó el portal Infojus Noticias, esta decisión del Tribunal Oral Federal N° 5 de San Martín tiene un carácter novedoso ya que «si bien hay otros aeronáuticos condenados en juicios en el resto del país -el vicecomodoro Luis Fernando Estrella fue sentenciado por el homicidio del obispo Enrique Angelelli y otros dos sacerdotes-, esta es la primera vez que se dicta sentencia sobre el rol institucional de la Fuerza Aérea en el terrorismo de Estado».

 

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