Derechos Humanos

17 julio, 2015

«Uno de los efectos del genocidio fue la destrucción de los colectivos políticos»

A partir de la histórica sentencia del juicio por delitos de lesa humanidad «Mansión Seré II», Notas dialogó con Pedro Dinani, abogado querellante en la causa por el Partido Comunista y la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos.

A partir de la histórica sentencia del juicio por delitos de lesa humanidad «Mansión Seré II», Notas dialogó con Pedro Dinani, abogado querellante en la causa por el Partido Comunista y la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos.

Este jueves el Tribunal Oral Federal N° 5 de San Martín condenó a tres ex brigadieres y a cinco ex policías. La pena máxima fue para Miguel Ángel Ossés, jefe de la Fuerza Aérea de aquel entonces, sentenciado a prisión perpetua, los otros siete imputados recibieron condenas de nueve a 25 años.

Sobre esta condena histórica, que por primera vez puso de relieve el papel de la Fuerza Aérea como institución en el terrorismo de Estado, habló Dinani quién participó de los 16 meses del juicio.

– ¿Cuál es la importancia de este nuevo juicio por delitos de lesa humanidad en el que a partir del testimonio de las víctimas se amplió también a los delitos sexuales?

– Esta sentencia recolecta una parte del testimonio que fue la denuncia que hicieron los testigos de los delitos sexuales, las violaciones y abusos que sufrieron en el centro clandestino.

Una vez que las víctimas terminaron de declarar sobre esas situaciones que vivieron detenidos, se pidió la ampliación de la causa por los delitos de índole sexual. Eso fue aceptado por el tribunal, se amplió la acusación y entonces la plana mayor de la Fuerza Aérea Argentina de aquel entonces fue condenada por la comisión de violaciones y abusos sexuales tanto a hombres como mujeres.

Eso es algo central para la sentencia porque acredita una situación que de hecho se venía dando en los centros clandestinos pero que las víctimas habitualmente no les resultaba fácil declarar.

Que la víctima logre transmitir lo que vivió -y más si son delitos de índole sexual que generan un daño especial en la psiquis de las personas- y el tribunal lo tome y lo transforme en sentencia, es sumamente importante.

– Esta también es la primera sentencia que marca el rol de la Fuerza Aérea como institución en el plan represivo.

– Claro. Hay que remontarse a la causa 13. Esta establecía unas penas muy mínimas para el caso de la Fuerza Aérea. Se los condenaba a cuatro años y seis meses prisión al jefe de la fuerza en aquel momento.

Al día de hoy hemos logrado concretar la detención a perpetuidad de Ossés, el jefe máximo de la Fuerza Aérea en esa época, y a 25 años a los brigadieres. Ha cambiado mucho y esta sentencia hace ver cual fue la real intervención en el último genocidio argentino de esta institución.

Este es un elemento a destacar del aporte que hace esta sentencia a la verdad histórica. La verdad histórica se compone también con lo que sale de los juicios. Esto ha sido una construcción popular de los organismos de derechos humanos y los partidos políticos. Una construcción en búsqueda de justicia. Uno de los pasos más notables que ha dado el pueblo argentino.

Cuando se habla de crímenes de lesa humanidad donde los intereses que convergen tienen que ver con el ejercicio del poder, estos juicios son más complejos de que ocurran. Por eso tardaron tanto tiempo. Cada una de las condenas que se logran en los juicios por delitos de lesa humanidad es una condena al ejercicio del poder por parte de la derecha argentina. Por eso deben ser ampliamente festejadas.

– Durante todos estos años existió un trabajo para que la Justicia tomara los testimonios como información veraz y de prueba, por más subjetivos que resultarán ¿cómo fue ese proceso y como se dio el acompañamiento a las víctimas para que pudieran contar lo que vivieron?

– Cuando nosotros iniciamos esta querella teníamos como objetivo que el testigo pueda hablar de todo lo que le pasó. Transmitir el horror que vivieron es muy difícil. No obstante hicieron un esfuerzo muy importante para lograr esa transmisión.

Y en esa tensión entre lo que no se puede transmitir y el esfuerzo que hace la persona testimoniante transcurre el juicio oral. Esa es la relación dialéctica que hay entre quien cuenta y quién escucha. Por eso decimos que es tanto o más importante que el testigo pueda relatar todo lo que vivió como que quién escucha pueda entender lo que le relata ese testigo. Porque ese relato es lo más cerca que va a poder estar de la verdad quién tiene que juzgar los hechos, en este caso el tribunal.

Entonces, para que el testigo pueda referir y tenga la capacidad de contar lo que vivió, se necesita si o si ayuda psicológica porque si no es imposible.

No es casual que recién hoy podamos establecer condenas sobre delitos sexuales. Se debe tanto a una madurez de la sociedad, de las libertades públicas, como también del testigo que se siente seguro y que su testimonio va a ser escuchado e interpretado correctamente.

Entonces esta condena fortalece esa noción de verdad que expresan los testigos. ¿Es una verdad subjetiva? Si, pero que no por ello es un contenido de verdad menor.

Siempre se dice que el discurso objetivo es el que vale y el que tiene más peso en la sociedad. Bueno, estos juicios cambian ese paradigma. El derecho debe proteger a los vulnerables, en este caso a las víctimas de delitos de lesa humanidad.

Es verdad que llega tarde la justicia, 35 o 40 años después. Pero lo importante es que aceleramos la llegada de esa justicia con militancia. Y esa situación es lo que les da un carácter eminentemente político.

– Relacionado con este carácter político de los juicios, particularmente en este caso estuvo presente la querella del Partido Comunista porque no son sólo crímenes contra la humanidad, si no también contra las organizaciones.

– Claro, en particular yo representé en este juicio al Partido Comunista (PC) y a integrantes de la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos de Mansión Seré Zona Oeste.

Puntualmente la querella del PC, más allá del daño individual sufrido por cada una de las víctimas, trataba de evidenciar en el juicio los problemas que tuvieron las organizaciones. Uno de los efectos del genocidio es la destrucción de los colectivos políticos. Muchos de los cuales luego de que culminó el golpe de Estado dejaron de existir o se vieron severamente disminuidos.

Porque claro, no es fácil lidiar como organización política cuando te van desapareciendo a todos tus militantes. Te cambia el escenario, te pone en una situación de violencia extrema donde es muy difícil que cada partido pueda explicar o elaborar algún tipo de reacción ante la cantidad de desapariciones porque venían de un poder mayor que era el Estado. Era imposible que las organizaciones políticas pudieran dar respuesta a eso.

Hoy nos preparamos para ir a una marcha, para cortar una calle, pero nunca uno se prepara para que te desaparezcan los militantes. Es un daño inconmensurable.

Por darte un ejemplo nomás, el caso de Floreal «El Negrito» Avellaneda que era militante de la Federación Juvenil Comunista. No podemos dimensionar que sería hoy el Negrito vivo y militando. Han cortado esa posibilidad, han cortado la acumulación política que tenía el partido. Lo mismo le pasó a Montoneros, al ERP, a las distintas organizaciones que se oponían al régimen dictatorial.

Erica Porris – @EriPorris

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