Cultura

24 junio, 2015

Kodama vs. Katchadjian: Borges es mío, mío, mio

En el año 2009 el escritor Pablo Katchadjian publicó El Aleph Engordado, basándose en la obra de Jorge Luis Borges. María Kodama, viuda y heredera del famoso escritor demandó a Katchadjian por plagio y luego de varias instancias de apelación logró que le den la razón.

En el año 2009 el escritor Pablo Katchadjian dio a conocer a través de la editorial independiente Imprenta Argentina de Poesía (IAP) una obra que, pese a sus 50 páginas y 200 ejemplares de tirada, estaba destinada a generar polémica. Su El Aleph Engordado se basa, como es evidente de toda evidencia, en el famoso cuento de Borges, al que engorda interviniéndolo, intercalándole frases, palabras y hasta alguna situación inédita.

Sin embargo el experimento literario de Katchadjian sobre la peripecia mística del personaje Borges en la famosa casa de la calle Garay, donde supo habitar Beatriz Viterbo, parece que no le gustó a la infatigable cancerbera de la obra de de nuestro más famoso no premio Nobel. María Kodama, única heredera de los derechos de la obra borgiana, en 2011 decidió iniciarle una querella al escritor acusándolo de plagio, delito que, según la ley 11.723, prevé una pena de hasta seis años de prisión.

Acogiéndose a la más elemental de las lógicas, los jueces de primera instancia decidieron absolver a Katchadjian, conocido además por diversos experimentos literarios sobre textos famosos (uno de ellos ha sido un sorprendente Martín Fierro ordenado alfabéticamente). Los abogados de Kodama apelaron y la causa llegó a la Cámara de Apelaciones, que confirmó el sobreseimiento.

Kodama apeló nuevamente y la Cámara de Casación, gracias a los fallos de los jueces Gustavo Hornos y Eduardo Riggi, finalmente decidió darle la derecha a la querella. Hace algunos pocos años también fueron famosos los patéticos intentos de descalificación de Kodama contra Adolfo Bioy Casares luego de la publicación de su divertidísimo diario de recuerdos de Borges.

Así, el pasado 18 de junio, el escritor fue procesado, estableciéndose además un embargo general sobre sus bienes por 80 mil pesos. Este lunes la defensa de Katchadjian apeló formalmente el procesamiento y su abogado Ricardo Straface (a su vez autor de varias novelas y de biografía de Osvaldo Lamborghini) presentó un escrito en el que se denuncia el “violento procedimiento por el cual Kodama busca reprimir por medios legales una creación artí­stica, aprovechándose de un hueco en la obsoleta legislación vigente”.

En una entrevista al diario chileno La Tercera, Katchadjian recuerda cómo nació el proyecto: “Un día, de la nada, escribí en mi libreta: «Engordar textos –p.ej. El Aleph«. Unos meses después empecé a hacerlo. Y fue bastante trabajoso, porque quería permanecer en una posición intermedia al engordar: no ser yo ni tratar de ser Borges, es decir, no perderlo a él ni perderme a mí. Sí deslizarme a veces más para uno y otro lado, pero sin llegar a ser paródico –porque no quería eso– ni tampoco, digamos, hostil y agresivo –ya que el texto me estaba recibiendo, había que ser amable. Y sí: si El Martín Fierro ordenado alfabéticamente está hecho por un robot en un minuto, El Aleph engordado está hecho por un artesano a lo largo de varias semanas”.

Pero Kodama no está para artesanías de ninguna especie. Con mentalidad de almacenera, busca trabar legalmente toda publicación que pueda “beneficiarse” del corpus borgiano. Borges es suyo y de nadie más.

Así, la avidez policíaca de la viuda, que también administra la fundación que lleva el nombre de ilustre escritor, ha buscado maximizar sus ganancias al extremo, no sólo mudando la obra completa de editorial (de Planeta a Random House Mondadori, por apenas unos pocos millones de euros) sino incluso republicando obras como El tamaño de mi esperanza, colección de ensayos de la que su autor supo abjurar avergonzado.

El juicio a Katchadjian es apenas la última intervención policíaca de Kodama, luego de haber llevado a juicio al crítico literario francés Pierre Assoulin, que se atrevió a cuestionar las decisiones editoriales de la joven viuda, y a la editorial Alfaguara y al escritor español Agustín Fernández Mallo por la edición de un libro basado en otro famoso texto borgiano: El hacedor (de Borges), Remake.

En un elogioso artículo, publicado en la gran revista literaria Otra Parte, César Aira caracteriza al El Aleph Engordado y a la intervención de Katchadjian “en la obra del maestro” como “lúdica e infantil” y banca inclaudicablemente el proyecto de “Trilogía Argentina” de Katchadjian (que se completaría con una intervención sobre El matadero).

“En El Aleph Engordado, igual que había hecho en el Martín Fierro Ordenado Alfabéticamente, Katchadjian realiza dos operaciones donde parece efectuar una. Aquí, amplía un cuento famoso, pero además el cuento que amplía es El Aleph. Y la elección está justificada, como en el Martín Fierro lo estaba por la memoria nacional, por la ampliación latente en el centro del Aleph, es decir en el Aleph mismo”, apunta Aira.

Por lo pronto, las manifestaciones de solidaridad con el escritor y las críticas a los ridículos argumentos de la querella siguen creciendo. Desde la cuenta de Facebook que motoriza la defensa del escritor, se ha informado que está planteada una manifestación pública para el día 3 de julio, en día y lugar a determinar, como forma de repudio a la prepotencia legal de Kodama y su ejército de abogados.

Pedro Perucca – @PedroP71

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