Medio Oriente

24 abril, 2015

«El imperialismo fue un factor fundamental en el genocidio armenio»

A cien años del genocidio armenio entrevistamos a Gabriel Tchabrassian, descendiente de las víctimas, estudiante de Sociología en la UBA y militante de la Juventud de la Unión Cultural Armenia.

En el marco del centenario del genocidio armenio, Notas entrevistó a Gabriel Tchabrassian, de 26 años, nacido en la ciudad de Buenos Aires y descendiente directo de las victimas. Egresado del Colegio Nacional Mariano Moreno y actual estudiante de Sociología en la UBA, desarrolla su militancia en el seno de la comunidad armenia de Buenos Aires como integrante de la Juventud de la Unión Cultural Armenia.

– ¿Qué se conmemora el 24 de abril?

– En esta fecha se conmemora el inicio de lo que fue el genocidio contra los armenios. La madrugada del 24 de abril de 1915 el Estado Turco secuestró y asesinó a intelectuales, sacerdotes, políticos y militares, referentes de la comunidad, con la idea de quitarle al pueblo cualquier capacidad u opción de defensa, de organización, de resistencia para lo que iba a venir después que fue el asesinato sistemático de la población armenia dentro del Imperio Otomano.

– ¿Cuál es la historia de la colectividad armenia en Argentina? ¿Por qué eligieron nuestro país como destino?

– La comunidad armenia en Buenos Aires se conforma en su gran mayoría por inmigrantes refugiados del genocidio. Muchos pasaron primero por regiones limítrofes del Imperio Otomano de aquel momento, como la actual Siria, El Líbano y después vinieron para Argentina que, como para muchos otros inmigrantes, era una tierra donde encontrarían paz y prosperidad.

– ¿Cómo se organiza la colectividad a nivel instituciones u organizaciones?

– Al principio a través de la construcción de iglesias y colegios para mantener la cultura, el idioma y la religión. Esto era muy importante ya que en ese entonces existía muy fuertemente la idea de que se iba a volver a donde los habían desterrado. Por otro lado, hay diferentes organizaciones como las expresiones político-partidarias que han sabido asentarse en la diáspora.

La realidad es que el posicionamiento de las instituciones de la colectividad armenia en Buenos Aires tuvo mucho que ver con quienes estaban a favor y quienes en contra de la Armenia Soviética. Es esa la división de aguas histórica durante los 70 años que duró la Unión Soviética. Hoy en día perdura, pero entre quienes reivindican la tercera República de Armenia y los que, como nosotros, la Unión Cultural Armenia, consideramos que fue la restauración capitalista por lo tanto no es motivo de reivindicación.

– ¿Qué avances en términos de reconocimiento se han dado en estos últimos días en el contexto del Centenario?

– Definitivamente lo que más ha repercutido a nivel mundial hasta ahora son las declaraciones del papa Francisco que ha hecho una misa en el mismo Vaticano con la comunidad armenia internacional presente y ha reconocido el genocidio. Ha dicho la palabra genocidio, cosa que no es menor.

Las declaraciones posteriores sin duda nos beneficiaron. El presidente de Turquia, Erdogan, dijo que él tiene la potestad de poder deportar cien mil armenios indocumentados que hoy viven en Turquía, mostrándose a la defensiva y dejando aún más en evidencia la responsabilidad del Estado Turco ante los hechos. Además cargó contra el Papa por su condición de argentino, diciendo que somos un país que recibió a los nazis, olvidándose de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia llevadas a cabo acá.

– ¿Qué políticas de difusión se han llevado a cabo para hacer conocer la causa del Genocidio?

– Principalmente el accionar de la militancia permanente de las instituciones: fundar un colegio armenio y enseñar la historia de ese pueblo, y por lo tanto el genocidio, es una forma de difundirlo. Además desde la comunidad hacia el exterior, dirigiéndose al ámbito nacional se logró, entre otras cosas, que se enseñe en las escuelas públicas sobre lo que fue el genocidio contra los armenios.

Por otro lado, desde el punto de vista de quien tiene o pretende una militancia en pos del cumplimiento pleno de los Derechos Humanos, sin duda se está divulgando el tema del genocidio. Nosotros desde nuestra organización decidimos militar por el cumplimiento pleno de estos derechos en todo el mundo y sin duda nuestra particularidad de armenios hace que estemos difundiendo esa causa.

– ¿En qué año se reconoce el genocidio acá en Argentina?

– Hay un primer reconocimiento por parte de Raúl Alfonsín en el año 1987 y luego, en el año 2006 cuando Néstor Kirchner promulga la ley 26.199 declarándose el día 24 de abril como el “día de acción y la tolerancia entre los pueblos” con motivo de conmemorase el genocidio armenio.

Otro hito importante es que en el año 2000 se inicia una importante demanda por parte de un integrante de la colectividad armenia llamado Gregorio Hairabedian, apoyado en el concepto de universalidad de los Derechos Humanos y el precedente de los Juicios por la Verdad. Estos procesos jurídicos surgen como reacción a las leyes de impunidad y los indultos en Argentina que afirmaban que no se podía juzgar a los militares de la época de la dictadura cívico militar por sus actos.

A partir de entonces, organismos de Derechos Humanos encabezados por las Madres y las Abuelas de la Plaza de Mayo impulsaron estos Juicios por la Verdad donde se recopilaban pruebas, se denunciaba a los responsables y luego salía una sentencia que no tenía poder legal para encarcelar a esa gente pero es gracias a eso que hoy en día existe un avance en la recopilación de información y se puede enjuiciar a los militares.

Así fue que Gregorio, apoyado en estas experiencias y con todas las instituciones de la colectividad armenia de Buenos Aires como querellantes de la causa, inició una demanda en la justicia Argentina reclamando que tenía derecho como ciudadano argentino a saber qué pasó con sus familiares en el Imperio Otomano entre los años 1915 y 1923. A partir de ahí, la justicia Argentina comenzó a enviar una serie de pedidos de archivos de Estado a países como Alemania, El Vaticano, Turquía, Armenia, Israel, entre otros. Fue así que la familia Hairabedian viajó a varios de estas naciones a recopilar registros.

Una vez compilada toda esa información acá en Buenos Aires, en abril del 2011 la Justicia Argentina declaró que el Estado Turco cometió el delito de genocidio contra el Pueblo Armenio. Esto es único a nivel mundial ya que la Argentina es el único país en el cual los tres Poderes del Estado se han pronunciado en relación al genocidio contra los armenios. A nuestro entender, el hecho que se haya dado en este país no es casualidad sino que tiene que ver con un contexto nacional de avance histórico en materia de derechos humanos dado en los últimos años.

– ¿Qué relación existe entre lo sucedido durante el genocidio, las políticas imperialistas y el negacionismo?

– Para nosotros el imperialismo fue un factor fundamental en lo que fue el genocidio. No podemos dejar de lado el rol que tuvieron las potencias europeas en aquel momento asesorando, financiando y protegiendo diplomáticamente al Estado Turco. Sin embargo, tampoco podemos dejar de lado el rol que tienen hoy en día: actualmente hay un triángulo muy claro conformado por Turquía, Israel y EEUU.

Ellos operan en la región y están llevando adelante procesos realmente genocidas de limpieza étnica. Por ejemplo, el Estado de Israel lo hace con el pueblo palestino con el respaldo de EEUU y Turquía dentro del “conflicto”. Claramente son opresiones del imperialismo para dividir a los pueblos y sacar provecho de esas situaciones. Son tres países que no reconocen el genocidio contra los armenios por sus propios intereses. El negacionismo de Turquía está respaldado por el imperialismo. Nosotros desde nuestra visión de latinoamericanos permanentemente sometidos al imperialismo consideramos que este es un factor fundamental en el desarrollo del genocidio contra los armenios y de cualquier genocidio.

– ¿A qué se avoca el reclamo de las reparaciones con respecto al genocidio armenio?

– Lo que nosotros consideramos que deberían ser las reparaciones es la democratización de Turquía y de la región, un Estado que respete las particularidades de sus minorías, donde los armenios puedan desarrollar en paz su cultura y su religión, lo mismo que con las otras minorías. Lo que entendemos es que tiene que existir un Estado Plurinacional.

La verdadera reparación del genocidio es un cambio de las relaciones sociales a nivel mundial para que no existan más estos crímenes. Estas reparaciones van muchísimo más allá de una indemnización económica o de un reclamo territorial. Así como consideramos que la lucha es a nivel mundial, las reparaciones también tienen que ser a nivel mundial. A nosotros no nos serviría de nada que nos indemnicen económicamente mientras que en Palestina y en África siguen matando gente, mientras que Europa cierra sus fronteras y hace morir ahogados a un montón de inmigrantes en sus costas. No estamos dispuestos a negociar una indemnización económica para que bajemos nuestros brazos mientras existen otros genocidios.

María Henry – @merijenri

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