Mundo Gremial

29 enero, 2015

Patovicas intentaron desalojar a trabajadores de Molino Osiris

El ataque lo realizaron 20 personas armadas con armas blancas y de fuego. Los obreros resistieron la agresión y gracias a la intervención de los vecinos, que llamaron al 911, pudieron echar a los matones.

El ataque lo realizaron 20 personas armadas con armas blancas y de fuego. Los obreros resistieron la agresión y gracias a la intervención de los vecinos, que llamaron al 911, pudieron echar a los matones.

Desde fines de octubre del 2014 la fábrica se encuentra tomada por sus trabajadores. El objetivo era resguardar las fuentes de trabajo, ya que los dueños decidieron unilateralmente el cierre de la planta. Además, no se abonó ningún tipo de indemnización y se deben salarios.

El lunes, entre las 20 y las 21 horas, un grupo de hombres ingresó violentamente por una de las puertas laterales. La resistencia de los trabajadores, como la intervención de la Prefectura que fue alertada por los vecinos, evitó el desalojo.

Al respecto, Ramón Escalante, uno de los empleados de Osiris, explicó a Radio Sur que los matones entraron por la parte de oficinas de la planta a la que los trabajadores no tienen acceso. Escalante relató: “Estábamos con chicos, con nuestras familias. Pudo haber sido un desastre y por eso lo estamos repudiando.”

Los efectos de la especulación inmobiliaria

El Molino Osiris funciona desde hace décadas en Pedro Chutro 3168, en el barrio porteño de Parque Patricios. Hasta antes de su paralización, la fábrica empleó a unos 30 obreros. El cierre fue de un día para el otro, sin ningún tipo de aviso.

Los trabajadores explican esta decisión a partir de la ubicación geográfica de la fábrica. Esta se encuentra en el seno del llamado polo tecnológico y a metros de la futura sede de la Jefatura de Gobierno porteño. Desde la aparición de estos nuevos proyectos aumentó significativamente el valor de la tierra. Esto llevó a distintas especulaciones inmobiliarias. De esta manera, la patronal busca vender el terreno para beneficiarse del boom inmobiliario.

Los trabajadores denuncian entonces el abandono de las instalaciones por parte de sus dueños. Los mismos tampoco se presentaron a las instancias de negociación en el Ministerio de Trabajo. A partir de esta situación, la Unión Obrera Molinera Argentina (UOMA) declaró el estado de alerta y movilización en toda la actividad.

De esta forma, el violento intento de copar las instalaciones ha sido la única señal que han dado los dueños del establecimiento hasta el momento.

Durante estos meses los molineros realizaron piquetes y movilizaciones para visibilizar el conflicto. Como parte de la organización, también comenzaron los trámites para conformarse en una cooperativa -con colaboración de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP)- y así continuar con la producción del molino.

Ante los graves hechos, los trabajadores se encuentran ahora de guardia en el lugar, para seguir defendiendo sus puestos de trabajo. Además, convocan para este jueves 29 una concentración frente a la planta (Pedro Chutro, entre Iguazú y Atuel) para repudiar el ataque y exigir la recuperación de los puestos de trabajo.

 

Santiago Lecuna – @santirayado

 

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