Nacionales

9 enero, 2015

Continúa el estado de alerta en la comunidad mapuche atacada en Villa La Angostura

Las familias mapuches que permanecen en la zona denominada “La Obra” denuncian el ataque sufrido por parte de hombres armados que ingresaron violentamente con el empresario Carlos Cristian Furlón y que permanecían en el predio comunitario desde el 26 de diciembre en situación de zona liberada.

Las familias mapuches que permanecen en la zona denominada “La Obra” denuncian el ataque sufrido por parte de hombres armados que ingresaron violentamente con el empresario Carlos Cristian Furlón y que permanecían en el predio comunitario desde el 26 de diciembre en situación de zona liberada.

Integrantes de la comunidad mapuche Paichil Antriao declararon que desde la madrugada del 21 de diciembre el empresario comenzó a irrumpir armado en el predio y en la construcción donde permanecen las familias, afirmando haber comprado el terreno el 18 de diciembre.

El 26 de diciembre Furlón se instaló de manera violenta a metros de la obra principal mientras las personas que allí residen se dirigían a la fiscalía para realizar la denuncia por los ataques del empresario junto a 12 hombres que llegaron armados intentando desalojar el lugar.

Desde ese día el empresario y un grupo de hombres armados de machetes y armas blancas se mantuvieron allí “mediante disparos de armas de fuego al aire y permanentes amenazas a las mujeres, hombres y niños» según declaró a Notas Stella Maris Costa, miembro de la comunidad y parte de la familia Paichil.

Stella sostuvo que son más de diez las familias que permanecen en el predio de “La obra”. La zona en conflicto se ubica al este del cerro Beldevere sobre la calle Traful. “La obra” se trata de un proyecto inmobiliario de hostería con capitales extranjeros que fue frenado por la comunidad. La entrevistada afirma que además de estar situada en territorio mapuche, la obra permaneció abandonada durante cinco años y que las familias comenzaron a construir y utilizar el predio mucho antes de la compra de Furlón, que la comunidad denuncia como ilegítima e ilegal.

Costa relató la gravedad de los hechos acontecidos durante la mañana del martes y la falta de respuestas ante las denuncias realizadas permanentemente tanto en la comisaría como en la fiscalía. Durante la mañana de ese día los hombres que permanecían en el predio avanzaron con machetes y motosierras hacia las zonas de las viviendas. “Las pocas personas de la comunidad que había en ese momento resguardaron a los chicos en la obra y se dirigieron a los hombres para impedir que avancen. Entonces los hombres empezaron a atacar con machetes y tiraron gas pimienta en el lugar donde estaban los niños”, narró.

Ante la situación las personas que estaban en sus trabajos o realizando trámites en la comisaría llegaron rápidamente al lugar. “No podemos hacer nada porque se está dando parejo”, fue la respuesta telefónica de la policía local a una de las mujeres de la comunidad mapuche cuando llamó para pedir intervención, según declaró Stella. Pasado el mediodía la mujer junto a otros jóvenes de la comunidad consiguieron presionar y expulsar del lugar a los hombres que trabajan para el empresario.

Desde ese momento permanecen en estado de alerta y reguardo de tres de los puntos de acceso. “Ahora estamos más preocupados porque sabemos que Furlón está buscando más gente para volver”, expresó Stella Maris quien además remarcó la falta de respuestas y de presencia de los organismos municipales y provinciales competentes así como en las demoras del registro de las denuncias y medidas cautelares presentadas en la fiscalía.

La integrante de la comunidad destacó la importancia del acompañamiento y la ayuda de la comunidad mapuche Curruhuinca de San Martin de los Andes. En ese mismo sentido, las familias mapuche que permanecen en la obra convocan a todas las comunidades de la región y organizaciones a fortalecer en lo inmediato medidas para proteger y resguardar el territorio.

Al respecto vale destacar que en 1902 el Gobierno Nacional les había entregado el lote 9 de la entonces Colonia Nahuel Huapi, la misma comprendía más de 620 hectáreas que en la actualidad se ven reducidas a poco más de 100 hectáreas disputadas y altamente afectadas por el turismo y el mercado inmobiliario.

Durante los próximos días se llevaran a cabo reuniones organizativas en el predio en conflicto y algunas comunidades ya prevén manifestaciones en la región cordillerana.

 

Florencia Montenegro, desde Villa La Angostura – @florflorenciam

Foto: Indymedia

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