Fútbol

21 noviembre, 2014

Boca – River: La previa al partido de los sueños

El partido de la ida de la semifinal de la Sudamericana entre Boca y River prometía mucho pero terminó aburriendo. Mucha lucha, poco juego y varias deducciones de cara a la revancha del jueves que viene en el Monumental.

El partido de la ida de la semifinal de la Sudamericana entre Boca y River prometía mucho pero terminó aburriendo. Mucha lucha, poco juego y varias deducciones de cara a la revancha del jueves que viene en el Monumental.

De tanto hablar del superclásico copero el partido terminó siendo muy hablado. De tanta previa el encuentro entre Boca- River terminó siendo eso justamente, la previa al partido definitorio de la semana que viene en el Monumental. El encuentro de ida por las semifinales de la Copa Sudamericana culminó 0 a 0 y fue más luchado que jugado y de hecho las figuras del encuentro fueron Gabriel Mercado, por el lado de River y Juan Forlín, por Boca.

La serie quedó completamente abierta, para que el equipo de Arruabarrena aproveche los espacios jugando de contra y abierta para que los dirigidos por Gallardo vuelvan a ser ese equipo que deslumbraba hace algunas semanas, antes que el cansancio dejara expuesto el plantel corto con el que afronta la doble competencia.

En la noche de jueves en La Boca hubo poco para destacar, el momento de dominio del xeneixe fue por empuje y el del millonario por raptos de lucidez del triángulo Sánchez-Pisculichi-Teo. A River le costaba mucho recuperar la pelota en el medio y Ponzio tenía que recurrir a hacer infracciones (estuvo al borde ser expulsado). Pero a Boca le costaba horrores generar opciones claras de gol y si no había conexión entre Chávez y Calleri, menos la había todavía entre los volantes internos (Gago y Meli) y los delanteros. Queda la duda de que hubiera pasado si no salía lesionado Juan Manuel Martínez, de interesante arranque.

El ataque demasiado tibio de Boca se topó con una defensa demasiada caliente de River, que jugó siempre al borde y terminó con todo su bloque defensivo (Mercado, Maidana, Funes Mori, Vangioni y Ponzio) amonestado por acumulación de faltas o por infracciones al límite.

Por el lado de la delantera del equipo de Nuñez, la ausencia de Rodrigo Mora por lesión hizo que Gallardo le diera la oportunidad a Giovani Simeone, pero el juvenil sólo fue un manojo de ganas que quedaron en eso. De hecho el hijo del Cholo se ganó un mejor lugar en la consideración del técnico más por lo que no hizo Boyé los últimos partidos, que por lo hecho por él mismo.

Cuando Teo, Mora o Pisculichi no pueden jugar por diversas razones sale a luz el plantel desbalanceado que tiene River, con mucho recambio en algunas zonas, como la zona central de la defensa y con poco en otras, como la delantera.

Los de Arruabarrena no fueron muy distintos al equipo que como local que perdió con Capiatá y le ganó por la mínima a Cerro Porteño, con un gol de carambola de Emmanuel Gigliotti. De local le cuesta horrores generar juego y la buena tenencia de Gago y Meli, se transforma en lentitud previsible si no acompañan a los delanteros. Sin espacios Chávez pasa desapercibido y Calleri se desgasta en vano.

El empate en cero le deja servida la serie a Boca para el partido que había pensado por el torneo local pero la lluvia se lo impidió. De contra con la velocidad de Chávez y los pases filtrados de Gago puede lastimar. De contra con la mochila de la presión del lado de enfrente puede jugar con la paternidad y la desesperación de su rival. El gol de visitante también puede jugar a su favor.

River tampoco fue muy distinto a la versión desgatada de los últimos partidos y también podrá jugar el partido que había pensado para el torneo local, antes que la lluvia la arruine el plan. De local con el apoyo de su gente saldrá a avasallar a Boca con la variedad de recursos para atacar que demostró en este semestre. Deberá aparecer más Pisculichi para extender sus buenos momentos en cuenta gotas y alejarse de las lagunas. El ex Argentinos es de los que más está sientiendo el desgaste, el torneo pasado por lesiones en el conjunto de La Paternal jugó 14 partidos en todo el semestre, en River ya suma 23 en menos tiempo.

El jueves que viene en el Monumental se jugará el partido que soñó Boca cuando quedó definido que enfrentaría a su clásico rival en semifinales, podrá jugar de contra para aprovechar la velocidad de sus delanteros. El jueves que viene se jugará el partido que sueña River desde el 2004, cuando Boca lo eliminó por penales en las semifinales de la Copa Libertadore. Es su oportunidad de vengarse y cerrar un gran año, que ya incluye la obtención de un campeonato local y de la Copa Campeonato contra San Lorenzo en San Luis.

Los hinchas de Boca soñaran toda la semana con festejar otra vez con un Monumental en silencio, los de River se desvelaran por ver regresar a su ídolo Fernando Cavenaghi después de la lesión a cerrar la serie con un gol en un superclásico copero, como Palermo para Boca en el año 2000.

Los jugadores de ambos planteles están a una semana de escribir su nombre en la historia de su club. Les queda una semana para preparar el partido y mejorar el bodrio de hoy. Les queda una semana para no emborracharse de nuevo con la previa y pensar más en jugar que en luchar, para que el sueño se haga realidad.

Lucas Jimenez – @lucasjimenez88

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