Derechos Humanos

22 octubre, 2014

Abuelas de Plaza de Mayo: 37 años de militancia

La tarde del miércoles 22, en el Teatro Argentino de la Ciudad de La Plata se realizará la celebración de un nuevo aniversario de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, el Día Nacional por el Derecho a la Identidad. Con la presencia de dirigentes políticos, sociales y sindicales, esta entidad compartirá una vez su reclamo por la aparición de los más de 400 nietos que aún están con sus apropiadores.

La tarde de este miércoles 22, en el Teatro Argentino de la Ciudad de La Plata, se celebrará un nuevo aniversario del nacimiento de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, instituído en 2004 como el Día Nacional por el Derecho a la Identidad. Con la presencia de dirigentes políticos, sociales y sindicales, esta entidad compartirá una vez su reclamo por la aparición de los más de 400 nietos que aún están con sus apropiadores.

Menos de mil caracteres le llevó al Estado nacional escribir la ley sobre el derecho a la identidad que este año cumplió 8 años de vigencia. A las Abuelas, que esta tarde festejan en el Teatro Argentino de La Plata el principio de sus rondas a la Plaza de Mayo, la friolera de 37 años.

En estas casi cuatro décadas la labor incansable de esta organización contra la impunidad, el silencio y el olvido tuvo logros importantísimos que van desde la creación del Banco Genético de Datos, que desde 1987 conserva muestras sanguíneas de familiares de detenidos-desaparecidos para poder cotejarla con posibles hijos apropiados, hasta la sentencia leída en julio de 2012 en los tribunales de Comodoro Py que condenaba a 50 años de prisión a Jorge Rafael Videla por la apropiación de bebés durante la última dictadura.

El punto más importante de aquella sentencia sin duda fue la definición del robo de niños. En una fórmula compacta, precisa y muy cuidada, el tribunal desplegó lo que no estaba dicho hasta ese momento.

Después de leer una serie de nulidades, María del Carmen Roqueta -presidenta del Tribunal Oral N° 6, que actuó en ese juicio- pronunció el punto ocho de su sentencia: “No hacer lugar a los planteos de prescripción penal interpuestos por las defensas». Y siguió: «por tratarse los hechos juzgados de delitos de lesa humanidad implementados mediante una práctica sistemática y generalizada de sustracción, retención y ocultamiento de menores de edad, haciendo incierta, alterando o suprimiendo su identidad en ocasión del secuestro, cautiverio, desaparición o muerte de sus madres». El fallo enmarcó esas situaciones en «un plan general de aniquilación que desplegó sobre parte de la población civil con el argumento de combatir la subversión implementando métodos del terrorismo de Estado durante los años 1976 a 1983 de la última dictadura militar, artículo 118 de la Constitución”.

No dijo “plan”, pero dijo “práctica sistemática”, tal como lo habían sostenido la querella de Abuelas de Plaza de Mayo y la fiscalía. Esa decisión había quedado pendiente desde el Juicio a las Juntas, en el que se absolvió a Videla por cinco de los seis casos que llegaron a juicio. Allí se consideró que esa práctica sistemática no existía y que las apropiaciones eran casos “aislados”.

Pero el 5 de Agosto de este año, tal vez haya sido el momento. Ignacio Guido -hijo de Laura, nieto Estela, compañero de una generación de jóvenes militantes- dejó de ser una consigna y se hizo hombre de carne y hueso y a ese nombre mundialmente conocido le pusimos cara, alegría, satisfacción y lágrimas.

Es que Ignacio Guido, sin saberlo, es también identidad argentina, como San Martín y Maradona. Es constitutivo de nuestra mejor tradición de lucha y resistencia como pueblo que tras los embates de buitres, genocidas y apropiadores, resistió y escribió sus propias páginas.

Es Historia.

La que se celebra esta tarde en La Plata.

Victoria Silber – @vicsilber

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