Deportes

19 septiembre, 2014

Tiempos de cambio

El 2014 fue un año de mundiales y noticias fuertes en el ámbito deportivo. El 2015 seguramente será distinto por los cambios que hubo en varios deportes.

El 2014 fue un año de mundiales y noticias fuertes en el ámbito deportivo. El 2015 seguramente será distinto por los cambios que hubo en varios deportes.

Cada 4 años los mundiales de fútbol, básquet, vóley y hockey nos marcan a fuego el calendario deportivo argentino; el de handball se juega siempre un año antes y el de rugby uno después. Si a eso le sumamos los deportes individuales como el boxeo, el tenis y el automovilismo, cada 4 años el deporte argentino suele sacar conclusiones pensando en los Juegos Olímpicos a jugarse 2 años después, en lo que pueda pasar en la próxima cita mundialista o en la nostalgia del pasado exitoso.

El 2014 no fue la excepción en este aspecto, pero además de reafirmaciones y respuestas varias dejó, como hace mucho no se veía, un año cargado de cambios a futuro. Por cuestiones deportivas, dirigenciales o de salud es un año de punto y aparte. De más incógnitas que certezas.

A comienzo de año, quizás como un indicio casual de lo que vendría, Claudio Morresi renunció al puesto de secretario de Deportes de la Nación y la presidenta Cristina Fernández designó al ex intendente de Corrientes Carlos “Camau” Espínola. Mucho más activo que su antecesor, el cuatro veces medallista olímpico, tomó relevancia mediática cuando intercedió para apoyar a los jugadores de la selección nacional de básquet en su conflicto con la CABB.

Si de política hablamos, el fallecido ex presidente de la AFA Julio Humberto Grondona convivió perfectamente con todos los gobiernos de turno, desde el dictador Jorge Rafael Videla hasta la actualidad. Marcó una época con su forma patriarcal e intimidante de conducción. Ya sin él en la presidencia de la AFA cada decisión es discutida, desde el mínimo detalle como el horario de un partido hasta pedir más dinero del que otorga el Estado por la televisación de los partidos. Ya sin Grondona los dirigentes pasaron de la mano levantada para votarle todo a favor a la mano haciendo montoncito para quejarse de alguna decisión.

Julio Grondona tuvo el gusto en Brasil 2014 de volver a ver a la selección argentina de fútbol en una final de mundial. El conductor y creador de ese equipo, Alejandro Sabella, tampoco estará más de acá en adelante por no querer renovar su contrato. Ordenar la selección le costó tres años, el precio que tuvo que pagar fue un desgaste mental que le impidió seguir. Este agotamiento no es inédito en los técnicos del seleccionado, ya lo padecieron Marcelo Bielsa y José Pekerman. Pero si el legado de Grondona dejó preguntas, el de Sabella dejó respuestas, un equipo subcampeón del mundo, cuya base llegará sin problemas a Rusia 2018. Su sucesor, Gerardo Martino, deberá ser más carpintero que bombero, no es lo mismo caminar hacia a la caja de herramientas para retocar cosas que correr a buscar un balde para apagar el fuego.

Pero hay distintos tipos de desgaste, el que va del conductor hacia el entorno y el que va del grupo hacia el conductor o viceversa. En el hockey femenino pasó esto último, algunas jugadoras de Las Leonas renunciaron al equipo por estar en desacuerdo con la continuidad de Carlos Retegui como coordinador de los seleccionados de hockey argentinos. Su argumento era el desgaste que había en la relación entre el equipo y su ex entrenador Retegui, con el que salieron campeonas del mundo en 2010.

Por eso el presidente de la Confederación Argentina de Hockey, Aníbal Fernández, tomó la decisión de dejar al “Chapa” sólo como entrenador del seleccionado de hockey masculino y designar como coordinador a Gabriel Minadeo.

Con respecto al futuro del hockey femenino, Luciana Aymar anunció que se despedirá de Las Leonas en el Champions Trophy que se jugará este año en Mendoza. En este 2014 de mundiales de hockey, Argentina consiguió la medalla de bronce tanto en varones como en mujeres. Aunque lo primero dé esperanzas de cara al futuro y lo segundo planteé el interrogante de cómo responderá el equipo sin “Lucha”.

Otro mundial jugado en 2014 que generaba muchas expectativas en el país era el de básquet, vendido como uno de los últimos o el último de la “Generación Dorada”. El equipo llegó diezmado al certamen por las bajas de Emanuel Ginóbili, Carlos Delfino y Juan Gutiérrez. A Argentina le tocó por tercera vez consecutiva jugar un partido eliminatorio contra Brasil: en Turquía 2010 y Beijing 2012 el triunfo fue para los dirigidos por Julio Lamas, en 2014 llegó la venganza brasilera con un categórico 85-65.

Esta mundial marcó el fin de la era de Lamas como técnico del equipo. Pero también pudo haber sido lo último en el seleccionado de Pablo Prigioni, Andrés Nocioni y hasta de Emanuel Ginóbili, que no jugó el mundial por una orden de San Antonio Spurs basada en que el jugador no estaba completamente recuperado de su lesión en la pierna derecha. Justo Nocioni, junto a Luis Scola, Leo Gutiérrez y Walter Hermann eran los únicos sobrevivientes del campeón olímpico en Atenas 2004, que jugaron el mundial este año en España.

Por más que se nombre a Sergio Hernández como nuevo/viejo entrenador del seleccionado el futuro será más parecido al presente que al pasado. Por lo pronto el mayor legado que intenta dejar la “Generación Dorada” es haber logrado la renuncia de varios dirigentes por irregularidades en la Confederación Argentina de Básquet. “El conflicto con la CABB es más importante que el mundial”, reconoció Luis Scola cuando se preparaban para el mismo.

Más cerca de los conflictos internos que externos se encuentra el tenis argentino, más que nada en lo que al equipo de Copa Davis se refiere. El 2014 será el último de Martín Jaite como capitán del equipo luego de tres años en el cargo. Durante ese lapso se retiró David Nalbandian del tenis profesional y Juan Martín Del Potro no jugó los últimos dos años, primero por priorizar su carrera personal y segundo por discrepancias con el mismo Jaite. El resultado de esto fue que la Argentina tuvo que jugar un repechaje contra Israel para no descender a la Zona Americana.

Como obra del destino salvador justo el 2014 fue el año de despegue de Leo Mayer, cuando la carrera de Juan Mónaco empezaba la curva descendente y con las ganas de Carlos Berlocq y Horacio Zeballos parecía no alcanzar para ganar un partido de visitante.

Para 2015 queda la incógnita de la vuelta o no al equipo de Juan Martín Del Potro, que primero tiene que volver al circuito y segundo a su nivel que lo llevó a ganar el US Open en 2009.

Otra incógnita que dejó este año deportivo en la Argentina es si van a seguir peleando Sergio “Maravilla” Martínez y Marcos “Chino” Maidana. El primero dejó una dolorosa imagen frente a Miguel Cotto, su entrenador Pablo Sarmiento tiró la toalla antes de un desenlace que era inevitable. El segundo llegó a las grandes ligas y estuvo a la altura en dos peleas con mucho de show y poco de box con Floyd Mayweather. El primero se retiraría a la fuerza por problemas físicos, el segundo se daría cuenta que llegó a su techo profesional y no querría derramar el prestigio conseguido.

El 2014 dejó vencedores, vencidos, desgastados, echados, fallecidos, retiros, contratos terminados y un sin fin de imágenes que quedaran en la memoria del deporte argentino. El 2014 en algunos casos nos invita a cambiar por decisión u obligación. El 2014 nos invita a soñar con un futuro mejor, aunque la nostalgia nos siga quitando el sueño.

 

Lucas Jiménez

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas