Cultura

9 septiembre, 2014

Telenovelas de exportación

Luego de analizar la invasión de producciones extranjeras en la televisión nacional nace la duda acerca de que sucede en el exterior con los productos televisivos argentinos. De la artillería de Cris Morena a Graduados y Malparida.

Luego de analizar la invasión de producciones extranjeras en la televisión nacional nace la duda acerca de que sucede en el exterior con los productos televisivos argentinos. De la artillería de Cris Morena a Graduados y Malparida.

Los mayores referentes de los programas nacionales que se convirtieron en éxitos mundiales son las producciones de Cris Morena. Desde el primer Chiquititas hasta una de sus últimas creaciones, Casi Ángeles, se transformaron en sucesos mundiales. La telenovela, los actores, los espectáculos teatrales y las bandas que formaban parte de cada una de sus tiras se convirtieron en íconos en otros países.

Casi Ángeles, Rebelde Way y Chiquititas fueron los tres programas de Cris Morena que más revuelo causaron. Pese al furor que cada uno provocó en gran parte de Latinoamérica, lo más llamativo fue el fenómeno generado en Israel. Allí las telenovelas se retransmitían subtituladas, motivo por el cual muchos israelíes aseguran haber aprendido español, y los recitales y espectáculos convocaban a una gran cantidad de público.

Hoy, en Israel, Violetta, la telenovela infantil protagonizada por Martina Stoessel, es sinónimo de lo que fueron esas producciones hasta la finalización de Casi Ángeles. Andrea Del Boca con Antonella y Natalia Oreiro con Muñeca Brava, también produjeron un gran éxito en el país de Medio Oriente.

Durante los últimos años en la televisión argentina hubo varias telenovelas con gran repercusión, algunas de ellas fueron vendidas y adaptadas a otros países. De Telefe, Graduados, la novela más exitosa del 2012, fue adaptada en Chile, y aunque no tuvo el mismo impacto que en Argentina logró achicar la diferencia que su canal de emisión tenía con su principal competidor. En Colombia, se está emitiendo en la actualidad pero no generó grandes repercusiones. También México compró el formato y se emitirá por la señal de TV Azteca.

Dulce Amor, la producción de Quique Estevanez, también tuvo su adaptación en Chile. Bajó el nombre El amor lo manejo yo es la novela más vistas en el país vecino. La adaptación mexicana, Hasta el fin del mundo, también corrió la misma suerte y, aunque descendió su rendimiento desde su inicio, sigue siendo una de las novelas más vistas. En Colombia se estrenó hace apenas dos semanas con el nombre original.

La mayoría de los últimos éxitos de canal Trece no tuvieron adaptaciones. Farsantes fue retransmitida en la televisión mexicana, paraguaya y uruguaya. Al igual que Herederos de una venganza en Estados Unidos, Uruguay, Paraguay y Nicaragua. Y Sos mi hombre, con Celeste Cid y Luciano Castro a la cabeza, fue vista también en Paraguay y Uruguay.

Malparida, la novela protagonizada por Juana Viale y Gonzalo Heredia durante el 2010, sí fue vendida al exterior. Colombia fue el país que compró el formato y con el nombre La traicionera se mantuvo en el aire durante más de diez meses.

La cultura, el momento por el que transita el país y las raíces de cada tierra hacen que cada novela sea única en su lugar de origen. Las adaptaciones ayudan a amoldar cada ficción pero, generalmente, la esencia de la novela y su nacionalidad queda estampada a lo largo de la trama.

 

Sofía Mazzitelli

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