Cultura

5 septiembre, 2014

La nave vuelve a partir

El continente entero y de ahí a dar vueltas por el universo. Gustavo Cerati, líder de la mítica banda Soda Stereo y uno de los artistas iberoamericanos más importantes de la historia pasó a la inmortalidad. Repaso y homenaje a un poeta del rock.

El continente entero y de ahí a dar vueltas por el universo. Gustavo Cerati, líder de la mítica banda Soda Stereo y uno de los artistas iberoamericanos más importantes de la historia pasó a la inmortalidad. Repaso y homenaje a un poeta del rock.

Es imposible entender la historia del rock argentino sin encontrar en sus páginas el nombre de Gustavo Cerati. Lejos estaba su creatividad de apagarse al momento de chocar de manera impredecible con su final. Hacía tan solo 3 años desde la última vez que sonaron los acordes finales de Sueles dejarme solo en River, en ese hoy mítico show de diciembre de 2007, cuando su guitarra sonó (y fue destruida sobre el escenario) por última vez. Pero, ¿Qué lo llevó a pararse a recitar esos himnos hoy imborrables, esa noche veraniega?

No le hicieron falta vitaminas

La historia que se inscribió a fuego en los anales del rock latino es más bien de saber popular: ambos estudiantes de publicidad en la Universidad del Salvador, Zeta Bosio y Cerati cruzaron gustos musicales, más cercanos a timbres sajones como los de The Police y Queen que a lo estrictamente nacional, y decidieron formar una banda. Ya con un Charly Alberti más interesado en coquetear con la hermana de Gustavo, María Laura, que en pegarla con los platos, conformaron Los Estereotipos.

Los tres parieron a principio de los rigurosamente despeinados y liberadores años ’80 una formula ganadora: sensibilidad pop, estética new romantic y ciclotimia rockera. Pero sin dudas lo que destacaba en la escena con vestigios de academia publicitaria de Bosio y Cerati eran las líricas de este último.

Ya desde el primer disco, Soda Stereo (1984), frases que difícilmente uno imaginaría que la Argentina pos-dictadura corearía se convertirían en himnos. No eran producto de la influencia de Ian Curtis ni del flaco Spinetta: eran lo mejor de ambos. La composición de las canciones incluía nombres sobresalientes de la escena new wave porteña, tales como Daniel Melero (autor de nada más y nada menos que de “Tratame suavemente”) y la tutela de Federico Moura, líder de Virus.

Con una primera presentación en Pumper Nic, estreno del video de “Dietético” incluido, la mística de Soda empezaba a nacer. De allí y sin que se tuviera que apilar una década, el trío de jovenes despeinados y delineados conquistaría América Latina.

Un hombre alado

En un intento de conseguir darse algo de aire tras el apabullante éxito de sus cinco discos con Soda y las (naturales) fricciones que ocasionaron en el seno del grupo, Cerati lanzó su primer disco solista: Amor Amarillo (1993). Grabado en Chile, donde venía viviendo desde hace un tiempo, y con la participación de Zeta Bosio y Luis Alberto Spinetta, el disco supo contener varios temas en su repertorio que lograron el status de himnos dentro de la obra de Gustavo. Aún así, nunca fue la intención del músico seguir su carrera en solitario, al menos en ese momento.

Dos años después la banda retornaría con su Sueño Stereo, último disco del grupo. Luego de alcanzar el disco de platino de forma casi inmediata a su lanzamiento, aceptarían la invitación de MTV para grabar en su tradicional ciclo Unplugged. Violando la consigna de que sea una presentación estrictamente acústica, generarían uno de los materiales mas interesantes de la banda: Comfort y música para volar.

Tras esto y sin comunicados oficiales, la banda no volvería a grabar material nuevo. No así su cantante que, con la ayuda de músicos chilenos no profesionales, formaría Plan V, un proyecto electrónico que llegaría a lanzar dos discos, el segundo con la colaboración de la banda Black Dog.

En 1997 nacería el mito: Tras una gira de dos meses por toda América Latina y culminando en un River colmado por 70 mil personas, Soda Stereo se despediría y Gustavo pronunciaría su inmortal saludo.

Lejos estuvo esto de marcar el fin de su carrera. Siempre ecléctico, Cerati se mantuvo a la búsqueda de la estética en su música. Desde la electrónica hasta el folk, pasando por el pop, el rock o incluso los colores sinfónicos, su discografía toco las aristas de todos los estilos. Y es eso lo que definió el legado de Gustavo: su desafío. Ya sea en Soda o en su trabajo unipersonal (aunque siempre acompañado de músicos del primer nivel, como Richard Coleman, Leandro Fresco o incluso Charly García), el ex-estudiante de publicidad siempre supo atravesar los prejuicios y conquistar el corazón de los grandes públicos erigiéndose como ídolo popular.

Y ese sea quizá el mérito más grande del legado de Gustavo: aún importando sonidos y evocaciones estéticas que remiten a bandas como The Smiths, The Police, Queen o el shoegaze, nunca se apartó del calor de las masas, llegando incluso a polarizar con titanes culturales como los Redondos en una disputa más prensera que concreta.

A lo largo de su carrera, Cerati alcanzó el reconocimiento oficial: con cuatro Grammys latinos, tres premios MTV y un Gardel de Oro es uno de los músicos argentinos más premiados de la industria.

Bocanada (1998) y Siempre es hoy (2003) fueron dos momentos importantes en la carrera solista del responsable de “Crimen” y “Cuando pase el temblor”. Sin embargo sería en 2006 cuando su Ahí vamos realmente afirmaría que, aún sin sus dos laderos ilustres, Gustavo podría llenar estadios de manera contundente.

En 2007 y luego de una reunión en la casa de Alberti en la que, según las propias palabras del cantante, se generó una “buena onda”, Soda Stereo haría temblar la ciudad de la furia una vez más. Con un total de seis River Plate (desplazando el récord de los Rolling Stone en ese mismo estadio) y una gira latinoamericana el trío haría un repaso de su obra, registrado en el material Me verás volver, lanzado en 2008.

Ya en 2006 el propio Gustavo Cerati había declarado aquejar problemas de salud que lo convirtieron en “una bomba de tiempo”. En 2009 fue la última vez que tocó en Buenos Aires, presentando su Fuerza Natural en el Club Ciudad frente a 25 mil personas. El 15 de mayo de 2010, tras una presentación en Caracas, sufrió una descompensación producto de un ACV. Tras un traslado a Buenos Aires ese mismo año se mantuvo en estado de coma hasta su final.

Más de veinte discos entre proyectos solistas y trabajos con Soda Stereo, casi cincuenta países recorridos con su música y millones de discos vendidos. Primer artista argentino en grabar en Compact Disc con Soda Stereo y su disco Dynamo. Cantante, compositor y guitarrista de la primera banda argentina en tocar en Estados Unidos como único artista. Líder de la primera banda latinoamericana en girar por todo el continente. Cantante frente a una 9 de Julio colmada por 250.000 almas. Es imposible dudar que la obra de Gustavo será recordada hasta que los últimos ojos que lo hayan visto ejecutar su música se cierren. Y será entonces cuando empiece a dar vueltas por el universo.

 

Iván Soler – @vansoler

 

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