Nacionales

19 agosto, 2014

Mendoza y La Pampa dirimen sus diferencias por el Atuel en la Corte Suprema

La Corte Suprema de Justicia de la Nación tomará la demanda de la provincia de La Pampa contra Mendoza por la utilización del agua del Río Atuel. La demanda se remonta a un fallo de 1987 que decretó que el curso fluvial es «interprovincial».

La Corte Suprema de Justicia de la Nación tomará la demanda de la provincia de La Pampa contra Mendoza por la utilización del agua del Río Atuel. La demanda se remonta a un fallo de 1987 que decretó que el curso fluvial es «interprovincial».

El secretario de Recursos Hídricos, Néstor Lastiri, fue quién anunció públicamente que la Corte tomaría esta causa que se remonta a principios del siglo XX y es causante de la desertificación del oeste pampeano.

La Corte “tomó a su cargo la demanda de La Pampa, tras un dictamen favorable de la Procuraduría General de la Nación, por lo que el proceso judicial presentado está avanzando rápidamente”, dijo Lastiri. Además el funcionario destacó que el gobierno pampeano continúa “relevando el cauce del Atuel para demostrar que desde el punto de vista hidrológico y ambiental es perfectamente posible, aún en las crisis hídricas, la posibilidad que haya un caudal ambiental para La Pampa”.

AtuelEsta demanda busca demostrar que Mendoza incumplió el fallo de la Corte Suprema de 1987 que la obligaba a negociar y celebrar convenios de buena fe para regular el uso del agua del Atuel con La Pampa. Además el gobierno de Santa Rosa exige que «se ordene el cese del daño ambiental en el oeste pampeano y la restitución del río, se fije un caudal fluvioecológico en forma inmediata de agua para La Pampa y se exijan obras para optimizar los recursos de agua en el sistema de riego mendocino».

En 2008 hubo un intento de solución del conflicto cuando el actual gobernador pampeano Oscar Jorge y el entonces mandatario mendocino Celso Jaque firmaron l último convenio entre ambas provincias por el Río Atuel, mediante una iniciativa del gobierno nacional. El acuerdo fue aprobado por los legisladores de La Pampa y rechazado por los de Mendoza.

Las Malvinas de La Pampa

El conflicto por el Río Atuel entre Mendoza y La Pampa se remonta a principios del siglo XX. En 1918 se realizó el primer desvío del brazo principal del río, el Atuel Viejo. Esta obra tuvo lugar en el Paso El Loro y causó la desaparición del afluente. El paraje pampeano Isla Chalileo se vio directamente perjudicado y dejó de ser una de las regiones más fértiles de la provincia.

Años después, en 1937 se construyeron los “Tapones de Ugalde”, pequeños diques que tenían como fin inundar una zona determinada para la provisión de agua de los pobladores y productores locales. El lugar de estas obras fue el límite de Mendoza con La Pampa, lo que convirtió al Arroyo Butaló en un pequeño hilo de agua. Así la Isla Chalileo perdió aquella ribera que lo rodeaba por el oeste y dejó de ser llamada “isla” esa porción de tierras áridas.

El dique El Nihuil fue la siguiente gran obra que terminó de destruir el ecosistema del oeste pampeano. Finalizado en 1948 fue el resultado de un convenio entre Mendoza y el Estado Naciónal, con el objetivo de regular los caudales del Atuel y generar energía hidroeléctrica.

Todavía en aquella época La Pampa era un territorio federal administrado desde Buenos Aires por lo que no tuvo ningún tipo de participación en todas estas obras que afectaron directamente su ecosistema y producción local. Sin embargo el gobierno del entonces presidente Juan Domingo Perón (que luego le daría estatus de provincia en 1952) estableció una entrega anual de agua para consumo de los pampeanos, para el riego y la producción ganadera.

El constitucionalista Andrés Gil Domínguez, que dicta clases en la Universidad Nacional de La Pampa y fue uno de los impulsores de la actual demanda, expresó en una entrevista que para su provincia «el Atuel es como las Malvinas para la Argentina. En la escuela te enseñan el ‘Romance del río perdido”. Aquella fértil y húmeda región que inspiró a la literatura y la música nacional hoy es «el desierto».

En 1978, en el marco de otras negociaciones sobre la cuenca del Río Colorado, se discutió también el caso del Atuel. Allí se acordó que Mendoza realizaría obras para redirigir parte del caudal del Río Grande al Atuel garantizando que el caudal llegue a La Pampa. Esto permitiría retomar, además, un proyecto que databa del gobierno de Perón y que aún hoy sigue pendiente: la construcción de la represa Portezuelo del Viento. Debido a diferencias de salinidad entre el Río Grande y el Atuel la obra no se llevó a cabo.

Así llegamos a 1987 donde la Corte Suprema falló favorablemente a los intereses pampeanos. El fallo llamado “La Pampa c/ provincia de Mendoza p/ acción posesoria de aguas”, resolvió que el río era interjurisdiccional y debía ser administrado por ambas provincias.

La resolución judicial reconoció el derecho de La Pampa a sacar provecho del caudal en la misma medida que Mendoza, pero en la práctica, la Corte reconoció a Mendoza el uso de esas aguas para riego y dispuso que La Pampa tendría derecho sobre «el excedente del caudal del Atuel», sólo una vez que Mendoza hubiera garantizado el riego sobre casi 76 mil hectáreas de tierras.

Ahora la Corte Suprema de Justicia tendrá nuevamente en sus manos este conflicto que está por cumplir un siglo sin encontrar una solución.

 

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