Mundo Gremial

19 agosto, 2014

Lear reabrió y permitió el ingreso de los delegados despedidos

Este martes, tras un parate de 15 días donde amenazó con irse del país, la empresa autopartista Lear volvió a funcionar. Se permitió el ingreso de los delegados que habían sido despedidos, aunque denunciaron que los tienen retenidos en enfermería sin dejarlos hablar con sus compañeros. El sindicato SMATA convocó una asamblea este miércoles para destituirlos.

Este martes, tras un parate de 15 días donde amenazó con irse del país, la empresa autopartista Lear volvió a funcionar. Se permitió el ingreso de los delegados que habían sido despedidos, aunque denunciaron que los tienen retenidos en enfermería sin dejarlos hablar con sus compañeros. El sindicato SMATA convocó una asamblea este miércoles para destituirlos.

El conflicto de Lear comenzó a fines de mayo cuando la empresa decidió suspender a 200 trabajadores y despedir a otros 100. Desde entonces se han sucedido las protestas en la Panamericana, a la altura de General Pacheco, donde se encuentra la planta y el conflicto ha tomado una relevancia muy importante.

La Gendarmería y distintas fuerzas federales han reprimido, en algunos casos violentamente, las manifestaciones. Allí se hizo presente en varias ocasiones el secretario de Seguridad, Sergio Berni. También el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, se ha referido al conflicto en diversas conferencias de prensa y el titular del sindicato SMATA, Ricardo Pignanelli, ha tenido una participación activa en contra de los delegados que se oponen a los despidos.

Hace dos semanas, Lear anunció una suspensión total de actividades por 15 días y amenazó con un potencial cierre de la planta. Este fue el momento más álgido del conflicto y una maniobra de la empresa (respaldada por Pignanelli) para acusar a los despedidos de poner en peligro las fuentes de trabajo del resto de sus compañeros.

El propio sindicato había intentado semanas atrás destituir a los delegados (que son opositores a la conducción del gremio) mediante una asamblea realizada a varios kilómetros de la fábrica y que contó con el aval del Ministerio de Trabajo. Sin embargo, la misma fue declarada nula por la Justicia. El objetivo era quitarle los fueros sindicales a los miembros de la Comisión Interna para que se pudieran ratificar sus despidos.

A pesar de ello, este martes cuando reabrió la planta y tras siete fallos judiciales a su favor, los delegados tuvieron que ser reincorporados. De todas formas los trabajadores denunciaron en Radio Continental que «tienen encerrado a los cuatro delegados en un cuarto y no los dejan charlar con los compañeros».

El argumento de la empresa, que los tiene retenidos en enfermería, es que debe establecerse si en los días que estuvieron fuera de la planta contrajeron alguna enfermedad. Además, el resto de los despedidos no pudo ingresar y se encuentra manifestándose en la puerta de la planta.

Por su parte, el sindicato conducido por Pignanelli ya anunció que este miércoles realizará una nueva asamblea, ahora si en la planta de Lear, nuevamente con el objetivo de destituir a los delegados. Estos rechazan la convocatoria y advierten que se trata de un nuevo intento ilegal de removerlos para poner representantes afines a los intereses de la empresa. «Está repleta de irregularidades, es fraudulenta y amenazan a los compañeros con que si votan por nosotros se cierra la fábrica», denunció días atrás el delegado Rubén Matu.

 

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