El Mundo

16 junio, 2014

G77+China: la eliminación de la pobreza es el eje de la agenda para 2015

La cumbre del G77+China finalizó este domingo en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. La declaración final estableció como eje medular la erradicación de la pobreza en la agenda de desarrollo post 2015.

La cumbre del G77+China finalizó este domingo en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. La declaración final estableció como eje medular la erradicación de la pobreza en la agenda de desarrollo post 2015.

La “Declaración de Santa Cruz”, aprobada por los participantes de este grupo, también hizo referencia a los compromisos contra la desigualdad, el desarrollo con protección del medio ambiente y la soberanía de los recursos naturales.

No menos importante es el llamado que se reiteró, y del cual se viene dando amplio consenso, vinculado con la reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debido al carácter poco representativo y anacrónico de esta “Corte Suprema” del mundo. Un espacio que no solo tiene la facultad de realizar recomendaciones a los gobiernos sino que también obliga a sus miembros a cumplirlas de acuerdo a lo establecido en el capítulo séptimo de su Carta fundacional. El G77+China representa dos tercios de la Asamblea de la ONU.

Asimismo, se realizó un llamado de atención a parte de la troika, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), para que modifiquen las prácticas “abusivas” en sus financiamientos y préstamos. Todo esto en aras de aportar a la formación de un nuevo orden económico y financiero. Además se planteó nuevamente la creación del Banco del Sur como alternativa para lograr la independencia económica.

El presidente boliviano Evo Morales, que a su vez fungía como anfitrión manifestó que la reunión le permitió socializar y aunar apoyos para su propuesta de nuevo orden, que es el “Vivir bien”.

Resumen de las conclusiones

La «Declaración de Santa Cruz» contempla 242 puntos en 90 páginas, de ellos se destacaron más de 10 acápites.
Consideran la ratificación de los principios de unidad, complementariedad y solidaridad; la construcción de un nuevo orden mundial que pretende restablecer un sistema más justo y democrático que beneficie a los pueblos.

Se hace hincapié en el problema de desigualdad, situación agravaba por patrones de consumo y producción insostenibles en los países desarrollados.

Establece que la excesiva orientación al lucro no respeta a la Madre Tierra; y preocupa la influencia de grandes empresas en la economía mundial y sus efectos negativos sobre el desarrollo.

Se manifiesta que algunos países impulsan el paradigma del Vivir bien en armonía con la naturaleza; se reafirma el derecho del pueblo sobre sus riquezas; se incluyen los valores ancestrales del «no seas ladrón, no seas mentiroso y no seas flojo».

Se reclama la inmediata eliminación de formas subsidiarias de la agricultura; se expresa el compromiso de lograr la igualdad de los derechos femeninos.

Se reconoce el masticado de hoja de coca como manifestación cultural ancestral de pueblos de la región andina, que debe ser respetado por la comunidad internacional.

Se reitera la importancia de no permitir que los «fondos buitres» paralicen la reestructuración de la deuda externa de los países; como también se recalca la necesidad de contar con un sistema de calificación más transparente y se condena el espionaje.

Entre otros puntos enfatizados por el mandatario boliviano, está el cambio climático, la atención de las necesidades de los países pequeños insulares; el rechazo a leyes y reglamentos con efecto extraterritorial; el rechazo a las listas y certificaciones de países desarrollados referidas a terrorismo, narcotráfico y trata de personas.

Finalmente, se expresa solidaridad con temas históricos y de gran importancia para la región como el reclamo de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y contra el bloqueo a Cuba; también se hizo hincapié en la defensa de un Estado para Palestina.

En perspectiva

Cuba denunció que en el mundo aún viven mil 200 millones de personas en extrema pobreza.

El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, planteó a nombre de los países africanos, romper el monopolio que instauraron los países desarrollados.

Venezuela agradeció el apoyo político del G77, ante las «amenazas» a su democracia por «potencias extranjeras».

Algunos analistas, consideran que la influencia de la Organización aumentará de manera directamente proporcional a su crecimiento económico. Tal es el caso del boliviano Hugo Núñez del Prado, que en un artículo publicado por el diario Página Siete, afirmó: “La participación en el Producto Interno Bruto mundial del bloque superará el 60% de la economía mundial en los próximos 15 años”.

Lo cierto es que el Grupo de los 7, conformado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, representa el 40% del PIB del mundo, según el FMI. Y aunque los 20 países que más crecen en el mundo están en el hemisferio Sur, puede que la bienaventuranza económica no necesariamente se traduzca en preponderancia diplomática.

Con todo lo expuesto anteriormente se espera que, aparte del fortalecimiento de los vínculos y la cooperación Sur-Sur, los encuentros del G77 sean más decisivos para el devenir mundial.

 

Bárbara Montilla – @barbaramontilla

 

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