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6 junio, 2014

El día que Gaudio la pasó bien

Este 6 de junio se cumplen 10 años de la última oportunidad en que un argentino ganó Roland Garros. Gastón Gaudio venció en la final a su compatriota Guillermo Coria, remontando un partido increíble.

Este 6 de junio se cumplen 10 años de la última oportunidad en que un argentino se coronó en Roland Garros. Gastón Gaudio venció en la final a su compatriota Guillermo Coria, remontando un partido increíble.

Sólo una vez en la historia un tenista argentino se había coronado en la catedral de polvo de ladrillo de Roland Garros, había sido Guillermo Vilas, en 1977. Aquél 6 de junio de 2004 iba a ser la segunda, con seguridad, porque la final la disputaban dos argentinos: Gastón «Gato» Gaudio y Guillermo Coria.

Coria, que en ese momento era el número 3 del mundo, llegaba como favorito a la final. No sólo había ganado todos sus partidos con facilidad sino que además el historial de enfrentamientos con Gaudio lo favorecía por 3 a 1. Al Gato Gaudio, por su parte, le había costado más llegar. Ganó los primeros dos partidos en larguísimos cinco sets, primero contra su compatriota Guillermo Cañas y luego contra Jiří Novák, y cerró la primer semana con un triunfo ante Thomas Enqvist en cuatro sets. Luego siguieron Igor Andreev (6-4 7-5 6-3), al australiano Lleyton Hewitt, 12 del mundo, casi como un trámite (6-3 6-2 6-2). Y llegó la semifinal contra otro argentino, David Nalbandian, 8 del mundo, que termina 6-3 7-6 6-0, tras remontar una desventaja de 5-1 en el segundo set.

En aquella final contra Coria, según confesó Gaudio alguna vez, se jugaba mucho más que un simple partido de tenis, ya que las relaciones entre ambos siempre habían sido conflictivas. “Nunca nos llevamos bien”, reconoció Gaudio. El partido comenzó con lo que parecía la lógica, una superioridad avasallante de Coria. Los primeros dos sets fueron robo: 6-0 y 6-3. Pero en el tercero, increíblemente, el Gato se recuperó y comenzó a dar vuelta el partido ganando 6-4. A partir de allí Coria comenzó a quejarse de calambres (Gaudio siempre consideró que mentía) y perdió el cuarto set por amplio margen: 6-1. El quinto y último fue mucho más disputado, pero al final se impuso Gaudio en el tie break por 8 a 6. Después de tres horas y media de partido, el Gato se coronaba en Rolanga.

Anticipando lo que luego sería claramente su talón de Aquiles, la autoconfianza, a poco de ganar la final más importante de su vida, Gaudio diría que se consideraba “el peor campeón de Roland Garros de la historia”. Después de la hazaña, alcanzó tres finales consecutivas en Båstad, Stuttgart y Kitzbühel, que le permitieron terminar el año en el puesto número 10 del ranking mundial. En 2005 se mantuvo en el décimo puesto y a partir de mediados de 2006 su carrera comenzó a decaer irremisiblemente, en un ciclo marcado por una profunda ciclotimia.

El 30 de agosto de 2011 anunció oficialmente su retiro del tenis profesional. Más allá de la gloria del Gran Slam, a Gaudio se lo recordará más por frases como: “Soy un tipo muy negativo, demasiado autoexigente, hipersensible. Y todas esas cosas hicieron que el tenis haya sido para mí siempre dolor y sufrimiento”.

 

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