Mundo Gremial

4 junio, 2014

Gestamp: “Hay un disciplinamiento de la fuerza productiva”

Desde hace tres semanas que tomó notoriedad pública el conflicto en la fábrica autopartista de Gestamp, en la zona norte del conurbano bonaerense. El periodista especializado en gremiales, Jorge Duarte, analizó la situación.

Desde hace tres semanas que tomó notoriedad pública el conflicto en la fábrica autopartista de Gestamp, en la zona norte del conurbano bonaerense. El periodista especializado en gremiales, Jorge Duarte, analizó la situación.

En comunicación con el programa radial Llevalopuesto de FM La Tribu, Jorge Duarte (@ludistas), analizó el conflicto de la autopartista Gestamp donde el 7 de mayo se llevaron a cabo 67 despidos de trabajadores que anteriormente habían sido suspendidos.

La toma de la fábrica, la reacción del titular del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), Ricardo Pignarelli, y las denuncias cruzadas entre la Provincia de Buenos Aires y el gobierno nacional por la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo bonaerense.

– ¿Cómo se llegó a este conflicto?

– El desarrollo cronológico fue el siguiente. Con motivo de la caída de la actividad automotriz, en abril Gestamp decide suspender 65 trabajadores. La medida iba a durar 30 días, aquellos suspendidos iban a cobrar el 65% de su salario. No tenían que presentarse a trabajar y debían volver en mayo. Eso sucede sin problemas.

En mayo lo que sucede es que Gestamp decide renovar las suspensiones al mismo grupo de personas. Ante esta situación los trabajadores dicen ‘nosotros preferimos que las suspensiones sean rotativas’. Porque al no ser rotativas los que están suspendidos hace varios meses evidentemente están virtualmente afuera de la empresa. Si hace varios meses que no van a trabajar hay una clara maniobra que seguramente terminaría en un despido.

Entonces se hace una asamblea en la planta 4 de Gestamp, que tiene unos 200 trabajadores, y deciden pedir la rotación de las suspensiones. Después de esa asamblea lo que hace la empresa es enviar 67 telegramas de despidos compulsivos con causa por lo que los trabajadores despedidos no cobrarían indemnización.

Ante eso una nueva asamblea de la planta 4 decide hacer un paro y esto es lo que comienza el 7 de mayo. Primero el paro de Gestamp, más adelante empiezan las negociaciones en el Ministerio de Trabajo y también empieza a jugar fuerte el Sindicato [SMATA] que desconoce que haya un conflicto colectivo. Así termina con lo que vimos el otro día con la toma y los 9 operarios subidos a la grúa a modo de protesta.

– Se acusa a los trabajadores de no haber aceptado las suspensiones, de ser egoístas por poner en riesgo a 20 mil familias de la industria automotriz. Ahora, por lo que vos decías al principio aceptaron las suspensiones.

– Es que de hecho estuvieron suspendidos más de un mes. Lo que pedían es que no fueran siempre los mismos los suspendidos.

Si uno en una planta de 400 operarios suspende siempre a los mismos 70, evidentemente esos van a ser la primer variable de ajuste y van camino a un despido.

– ¿Estos suspendidos tenían algún tipo de actividad sindical? ¿Por qué tanto encono con estos trabajadores?

– La empresa nunca blanqueó eso pero si es un hecho que entre ellos había varios activistas sindicales. Que son los que después terminan siendo despedidos a principios de mayo.

Me parece que lo que pasa acá está pasando en muchas empresas. Hay un contexto de ajustes y las compañías aprovechan para disciplinar a su fuerza productiva. Aprovechan el contexto de fragilidad laboral para sacarse de encima a los ‘revoltosos’, disciplinar al resto y seguir desarrollando sus tareas sin mayor oposición sindical o gremial.

– Que hay comisiones internas combativas opuestas a las direcciones sindicales se viene viendo en muchos lugares desde hace algunos años, pero esta reacción del SMATA de Pignarelli es probablemente la más fuerte ¿A qué se debe tanta virulencia de la dirección del sindicato en contra de sus propios afiliados?

– A mí también me sorprendió. Hacía mucho que no veía algo así y si tengo que pensar en una situación similar me tengo que acordar del asesinato de Mariano Ferreyra.

Lo que a me parece que es claro es que el sindicato no pudo leer la situación y entró en una batalla con los delegados de izquierda que fue en una espiral ascendente y terminó en ese macartismo abierto de Pignarelli.

Incluso el rol del sindicato desde el principio fue muy cuestionado. Yo creo que pensaban negociar el ajuste con la patronal y de paso sacarse ellos también a la representación gremial combativa que tienen en la planta.

Gestamp tenía seis delegados. Tres pertenecen a la conducción nacional del sindicato y tres responden a sectores de izquierda. Creo que Pignarelli quería aprovechar para avanzar sobre estos delegados de izquierda que estaban ganando terreno en Gestamp y disciplinar al resto.

El sindicato negó el conflicto colectivo que era evidente y después la primera reacción que tiene ante la agudización del conflicto es llamar a Berni pidiendo que no se tome la fábrica. En vez de apoyar el conflicto, encontrar una solución y ponerse a la cabeza de un reclamo.

El propio Oscar Romero, diputado nacional por SMATA, uno de los pocos sindicalistas que consiguió una banca por el Frente para la Victoria, fue el que llamó a Berni. Es escandaloso lo que hizo.

– ¿Este conflicto en términos generales le vino muy mal a las automotrices y las autopartistas?

– Hay una caída de la actividad, es evidente, pero no venimos de un año donde se venden un millón de autos y ahora se vende cero. Venimos de vender un millón de autos y ahora se van a vender 700 mil. Evidentemente hay una merma de la actividad pero también hay un plafón de las empresas para poder aguantar.

Acá hay un disciplinamiento de la fuerza productiva. Llamé al Ministerio de Trabajo para saber si había sido solicitada algún tipo de ayuda de parte de Gestamp ante la inminente crisis que obliga a suspender trabajadores. Y desde el Ministerio me dijeron que no tienen ningún pedido de Gestamp. Por lo tanto un ahogo económico no hay.

– Claro, pero te pregunto en sentido inverso. Hoy por hoy hay tres grandes terminales que están aduciendo que no les llegan materiales de Gestamp para suspender la producción.

– Este es un argumento que también sostuvo hace tiempo el sindicato: ‘Hoy no nos conviene parar porque quieren que paremos’. Realmente no están en una situación donde necesitan parar la producción absolutamente. Hay una merma pero no para tanto.

– Hubo también un contrapunto entre el gobierno Nacional y el de la Provincia de Buenos Aires. En primer lugar para ver quién tiene que resolver el conflicto y segundo de parte de la ministra de Industria Débora Giorgi contra sus pares de la provincia quién dejo entrever que la conciliación obligatoria no fue lo que habían negociado. ¿Cómo un conflicto de 67 despedidos escala y toma semejante dimensión?

– Creo que la única explicación es la falta de respuesta del Ministerio de Trabajo. El Ministerio, en este contexto de crisis, está demostrando una falta absoluta de capacidad. Primero no pudo abrir un canal de diálogo, después encontró una alternativa que evitase el ascenso del conflicto y finalmente actúa tarde.

Lo que Débora Giorgi deja entrever es que si el Ministerio de Trabajo otorga la conciliación obligatoria y de alguna manera esto es una victoria de los trabajadores de Gestamp el método de encarar el conflicto se puede reproducir en muchísimas otras plantas por eso tenemos que evitarlo.

Ahí está la clave. El conflicto que no puede ser tomado en el momento oportuno y cuando el Ministerio de Trabajo actúa lo hace mal postergando 15 días más la resolución del conflicto.

El Ministerio tiene recursos para presionar a la empresa y decirle que por 67 despidos no se llegue a esta situación, sin embargo no las utilizó. Evidentemente estos despidos no responden a una situación de crisis. Podrían haberse evitado y se evitaba el conflicto en su conjunto.

No es raro que la Unión Industrial Argentina y las cámaras de autopartistas estén jugando para que el conflicto se resuelva ratificando los despidos. Ahora tiene una dimensión simbólica que es mucho más importante que la que tenía hace 15 días.

 

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas