Cultura

14 mayo, 2014

Se viene «The secret in their eyes»

Está confirmada la versión estadounidense de El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella, con Chiwetel Ejiofor y Gwyneth Paltrow en roles protagónicos. ¿Estamos ante la perspectiva de un nuevo fiasco, como sucedió con la fallida remake de 9 reinas?

Está confirmada la versión estadounidense de El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella, con Chiwetel Ejiofor y Gwyneth Paltrow en roles protagónicos. ¿Estamos ante la perspectiva de un nuevo fiasco, como sucedió con la fallida remake de 9 reinas?

Este martes 14 de mayo Axel Kuschevatzky, que fue productor de la versión argentina, confirmó desde su cuenta de Twitter lo que hacía algunas horas venía circulando en los sitios de noticias del espectáculo yanquis, que habrá una remake estadounidense de El secreto de sus ojos, la película de Campanella que en 2009 se alzó con el Oscar a Mejor película en idioma extranjero.

La cuestión es más o menos así: luego los Oscar los diversos estudios grandes suelen correr tras las películas extranjeras candidatas para producir versiones para el público norteamericano o europeo. A veces también lo hacen con films que ni siquiera llegaron a la competencia, pero que han sido éxitos en sus países de origen. Así pasó con La jaula de las locas, Perfume de Mujer, Déjame entrar, Ciudad de ángeles, Vainilla Sky o La llamada. Por lo general esas versiones adaptadas al gusto norteamericano son notoriamente inferiores a las originales. Pocos son los casos en los que las remakes operan una traducción tan artísticamente válida como la película de origen (Los siete magníficos y Los siete samuráis, 12 monos y La jetée) o son directamente superiores (La mosca, El tren de las 3.10 a Yuma, Temple de acero). Claro que en este último caso se trata de remakes de películas originalmente norteamericanas. Lo que se les complica a los gringos es la traducción, parece.

Bien, volviendo a nuestro querido amigo Juan José Campanella y su hitazo internacional El secreto de sus ojos, digamos que luego de obtenido el Oscar Warner Bros. había hecho punta para la remake de este policial de venganza que pensaron podía ser adaptado al gusto norteamericano. Incluso en 2011 se le llegó a ofrecer el protagónico, el rol interpretado por Ricardo Darín en la versión vernácula, a Denzel Washinton, quien lo rechazó por tener ya agendada su participación en El vuelo (2012). Y el tiempo pasaba y ya parecía que el la niña de los ojos de Juanjo no iba a conocer tierras extrañas. Pero recientemente se hizo cargo del proyecto una productora internacional y las pupilas de nuestro héroe volvieron a brillar.

IM Global asumió la producción de la remake, que previsiblemente va a llamarse The secret in their eyes, y designó como director a Billy Ray, más conocido como guionista de las mediocres Capitán Phillips (2013), Los juegos del hambre (2012) y Lágrimas del sol (2002), que por su rol de director de las ignotas Breach (2007) o Shattered glass (2003), quien también será el responsable de adaptar el guión, y fichó para los roles protagónicos a Chiwetel Ejiofor, nominado al Oscar por 12 años como esclavo, y a Gwyneth Paltrow, ganadora del Oscar por Shakespeare enamorado pero últimamente más bien dedicada a Iron man.

La adaptación sobre la que está trabajando Ray, por supuesto, deja de lado todo el componente político vinculado con los crímenes de lesa humanidad durante la dictadura argentina y traslada la acción a Boston, ciudad a la que regresa un antiguo agente del MI-5 británico “que continúa obsesionado con un crimen irresuelto” para trabajar en equipo con una “task force” del FBI en la resolución de algún caso misterioso. En fin. Suena a argumento conocido, aunque hayamos tenido la suerte de no ver el sobrevalorado y obvio film de de Campanella.

Sin embargo, el fundador y CEO de IM Global, Stuart Ford, parece entusiasmado con la idea: “Billy ha escrito un maravillosamente inteligente y sorpresivo guión y tenemos la suerte de haber conseguido a dos actores de primera línea mundial que están en la cúspide de su carrera para El secreto. Confiamos en reunir un gran elenco a medida que vayamos avanzando con la producción”. El productor Mark Johnson, quien viene de producir Breaking Bad, agrega: “La idea de combinar la originalidad del film original (se ve que no le teme a la redundancia) con el talento de Billy Ray y el apoyo de IM Global fue irresistible”. La única buena noticia que se desprende de los anuncios de la productora tiene que ver con que parece definitivo que esta vez Guillermo Francella no sería de la partida.

Juan José Campanella, por su parte, sí está confirmado como productor ejecutivo de la remake que comenzará a rodarse a partir de diciembre en la ciudad de Boston. El director argentino tiene experiencia en el mercado estadounidense, a qué negarlo, producto de sus numerosos trabajos allí, entre los que se cuentan la dirección de episodios de las series House, Law & Order y, actualmente, Halt and catch fire. Además este año se estrenará en USA Metegol. Es decir, un gran año para Campanella en el hemisferio norte.

La de El secreto de sus ojos sería la segunda remake gringa de películas argentinas. La primera fue Criminal (2004), una versión adaptada a Los Ángeles de la porteñísima 9 reinas (2000) que, a pesar de contar con actores talentosos como John C. Reilly, Maggie Gyllenhaal y Diego Luna, nunca pudo dar con el tono preciso para contar esa redonda historia de pequeños estafadores urbanos, genialmente dirigida en su versión original por el demasiado tempranamente fallecido Fabián Bielinsky.

En ocasión del intento de remake con Denzel Washington, el autor de la novela La pregunta de sus ojos en la que se basa el film, Eduardo Sacheri, supo decir “En lo personal no me molesta lo del remake, me parece un lindo desafío a ver qué sedimenta de esa historia tan absolutamente argentina y tan absolutamente latinoamericana, de qué modo lo pueden transmitir, qué es lo que les queda, qué pueden apropiarse y qué no. Me genera mucha curiosidad a ver qué sacan”. Pero también opinó que la moda de las remakes norteamericanas se debe a que “están un poco faltos de ideas”.

Por el momento, la sequía estadounidense que agudamente constataba Sacheri parece limitarse al campo de las ideas y no al de las cuentas bancarias, lo que es toda una suerte para nuestro amigo Campanella.

Pedro Perucca – @PedroP71

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas