Cultura

8 mayo, 2014

Ella, la peor de todas

Un 7 de mayo de 1995 moría en Buenos Aires María Luisa Bemberg, probablemente la más grande directora de cine argentina. Responsable de hitos como Camila, Miss Mary o Yo, la peor de todas, plasmó en la pantalla una mirada feminista hasta el momento ausente del cine nacional.

Un 7 de mayo de 1995 moría en Buenos Aires María Luisa Bemberg, probablemente la más grande directora de cine argentina. Responsable de hitos como Camila, Miss Mary o Yo, la peor de todas, plasmó en la pantalla una mirada feminista hasta el momento ausente del cine nacional.

Hija del industrial Otto Bemberg, dueño de la cervecería Quilmes, María Luisa llegó al mundo el 14 de abril de 1922. Su educación en el marco de esta familia de clase alta, reproductora de los más inamovibles valores patriarcales, le aportó experiencias vitales que luego aprovecharía para sus agudos retratos y cuestionamientos de la aristocracia argentina.

Influenciada por la década de los sesenta y el cine de Ingmar Bergman, la Nouvelle vague y la obra de Julio Cortázar, se inició como empresaria de espectáculos teatrales en 1959 fundando junto con Catalina Wolff el Teatro del Globo porteño. Luego comenzó a escribir guiones teatrales y el de su pieza La margarita es una flor será elegido por Raúl de la Torre para llevarlo a la pantalla grande, en el film Crónica de una señora, protagonizado por Graciela Borges, con guion de la misma Bemberg.

En las entrevistas posteriores al estreno, durante el año 1971, Bemberg se declara abiertamente feminista y a partir de la repercusión (a veces escándalo) un pequeño grupo de mujeres la contacta y deciden fundar la Unión Feminista Argentina. María Luisa recuerda que “no se nos escapaba la carga significativa y humorística que había de desprenderse de sus siglas: UFA. ¡UFA! La interjección era elocuente respecto al hartazgo que nos producía la situación de la mujer, la nuestra”.

Ya en dictadura funda junto a Lita Stantic una productora cinematográfica y en 1981 dirige su primer largometraje, Momentos, también con Graciela Borges, un despiadado retrato de la clase alta. Luego vendrán, la mayoría con guiones propios, Señora de nadie (1982); Camila (1984), con la hermosa Susú Pecoraro, una de las pocas producciones nacionales que va a competir por el Oscar; Miss Mary (1986);Yo, la peor de todas (1990), sobre la vida de Sor Juana Inés de la Cruz y, en coproducción con Italia, De eso no se habla (1993), con el gran Marcello Mastroianni.

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarse cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas