Cultura

2 abril, 2014

Miradas sobre las islas

2 islas. 32 años del inicio de la guerra con Inglaterra. 74 días de combate. 649 soldados argentinos muertos. 5 películas. 5 miradas sobre Malvinas

2 islas. 32 años del inicio de la guerra con Inglaterra. 74 días de combate. 649 soldados argentinos muertos. 5 películas. 5 miradas sobre Malvinas

 

Siempre atravesado por diferentes prismas, el cine tiende a ser un interesante narrador de los hechos que marcan a una sociedad, elaborando muchas veces interesantes retratos de época. Así es como hoy tenemos numerosos films que cuentan la cruenta guerra llevada a cabo en el extremo sur del mundo, pasaje geográfico olvidado por las grandes potencias y la miseria política de la periferia hasta que el capital demanda que la memoria despierte y las balas vuelvan a impactar, siempre sobre el pueblo.

A continuación, cinco películas imperdibles que desarrollan su trama alrededor de la Guerra de Malvinas, desatada entre el 2 de abril de 1982 y el 14 de junio del mismo año entre el gobierno argentino y el británico, llevándose la vida de 649 soldados argentinos y 255 británicos:

Iluminados por el fuego (Argentina, 2005), de Tristán Bauer: Esteban (Gastón Pauls), un periodista porteño, vuelve a revivir los recuerdos de su paso por las Islas Malvinas tras recibir la noticia de que su compañero de armas en el conflicto, Alberto Vargas (Pablo Riva), intentó suicidarse. En el hospítal junto a la esposa del convaleciente ex soldado, Esteban relata mediante flashbacks las condiciones extremas que tuvo que enfrentar en combate junto a su compañero y otro amigo más, el Correntino.

La película, basada en el libro escrito por el ex combatiente Edgardo Esteban, recibió numerosos premios y nominaciones, entre ellos el Premio Especial del Jurado en el Festival San Sebastián, el Premio Goya por mejor película de habla hispana y Premios Cóndor de Plata a la mejor dirección artística, mejor guión adaptado, mejor compaginación y mejor actriz de reparto. Aún así ha sido blanco de críticas por parte de veteranos de la propia guerra, acusando que los hechos relatados están parcializados en favor del grupo que formó parte Esteban en detrimiento de lo que supuestamente pasó en batalla.

Fuckland (Argentina, 2000), de José Luis Márques: Para comprender Fuckland es necesario tomar conocimiento de lo que es el Dogma 95. En 1995 los directores daneses Lars Von Trier y Thomas Vinterberg en respuesta a la cada vez mas depredadora espectacularización del cine, decidieron formar un movimiento que se base en un “Voto de castidad” compuesto por un conjunto de postulados. Esto no es más la intención de devolverle al cine su capacidad básica de contar historias a través de actuaciones genuinas, sin la necesidad de la intermediación de efectos especiales, trucos de edición o piruetas audiovisuales. Cámara rodando, actores sinceros y la película a la audiencia.

El argentino José Luis Márques tomó estos postulados como propios y, junto a un grupo de 7 personas, incluídos los únicos dos actores del film, se embarcó hacia las Islas filmando la película de manera completamente clandestina, sin premiso del gobierno británico ni aviso al argentino.

Fuckland cuenta la historia de Fabián Stratas, un mago y comediante porteño que elabora un ambicioso y mesiánico plan: Si 500 argentinos por año viajan a las Islas Malvinas y embarazan a una mujer, en 20 años la mitad de la población allí tendría ascendencia argentina y reclamaría la pertenencia de esas tierras como tales. Así es como conoce a Camila, nativa del lugar, y entabla una relación con ella con el único propósito de embarazarla.
Fuckland no escatimó en polémicas y críticas propias y ajenas, pero aún así fue tomada como la primer película argentina filmada bajo los postulados del Dogma 95, y la octava en el mundo.

Los chicos de la guerra (Argentina, 1984), de Bebe Kamín: Primer ficción basada en en la Guerra de Malvinas, dos años después del conflicto. Los chicos… relata la historia de tres jóvenes de diferente extracción social desde su niñez hasta su juventud, cruzando sus caminos en las frías y lejanas tierras de Malvinas, bajo el mando de cruentos jefes militares que los exponen a las más extremas condiciones de supervivencia en plena guerra.

El film fue agraciadamente acogido por el público y la crítica, en un momento de todavía fresca sensibilidad alrededor del propio conflicto, y de las consecuencias que el terror de la dictadura dejó en la población argentina.

Desobediencia debida (Argentina, 2010), de Victoria Reale: Verónica Reale, su directora, es la hija de Luis, ex mayor médico que sirvió a las fuerzas argentinas en el conflicto. Él fue uno de los protagonistas de uno de los hechos que menos trascendieron en la historia de la guerra: la captura de un piloto de la Royal Air Force, Jeff Glover, único prisionero de guerra británico capturado por las fuerzas argentinas, mantenido en cautiverio durante 7 semanas.

La que quizá pueda sonar como una seductora película de ficción, es en realidad un hecho perfectamente documentado que relata la joven directora, quien juega un rol importante en el film ofreciendo su voz en off para subrayar algunos hechos de lo que se cuenta. Desobediencia debida pone en evidencia el doble estándard con el que se manejó la ley de amparo que le da el título al documental, al contar cómo su padre se negó a “presionar” al prisionero inglés amparándose en lo establecido en la Convención de Ginebra, distinto a lo que le había pasado a los desaparecidos, torturados hasta la muerte durante la misma dictadura que llevaba el mando en la guerra.

This Is England (Inglaterra, 2006), de Shane Meadows: Ambientada en la Inglaterra de principios de los ’80, la película cuenta la historia de Shaun (Thomas Turgoose), un niño hijo de un combatiente de la Guerra de Malvinas que, tras su muerte en el conflicto, debe mudarse de ciudad junto a su madre. Al establecerse en un suburbio de la clase trabajadora y no adaptarse a sus compañeros nuevos que lo bullyeaban por su padre muerto, se hace amigo de un grupo de skin heads de la zona, más grandes que él. Lejos de los estereotipos actuales, este grupo sólo se interesaba en jugar con el muchacho y enseñarle a no hacerle caso a sus acosadores. El conflicto surge cuando Combo (Stephen Graham), ex integrante del grupo, sale de la cárcel trayendo ideas racistas de extrema derecha al grupo, desintegrándolo y colocando bajo su ala al joven Shaun, sensibilizado por cómo la opinión pública británica no colocaba el conflicto bélico en el que murió su padre en una agenda nacionalista.

La película tuvo un recibimiento positivo por parte de la crítica, siendo galardonada como mejor película británica en los premios BAFTA 2007 y como mejor película en los British Independent Film Awards del mismo año.

Ivan Soler – @vansoler

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